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Web Oscura: Parte 2

Redes de Sangre 

Para mis queridas Fujoshis Y y S.

Nota del autor: La he dividido en varias partes de acceso rápido, para una mejor lectura, ya que es un poco larga. No la lean "de golpe" si no quieren, porque lo que yo deseo, es que les guste y les entretenga durante un buen(os) rato(s), aún así sea un poquito extensa. Pero en cuanto sigan leyendo, la historia los atrapará. Sin más que decir:

Joshua888/Takanashi Kaito

 Entrada al InfiernoEditar

‘’-Oye, Sasha, en serio, no quiero tener problemas, ¿Cuéntame bien de qué va eso de la Deep Web? –

-Sólo son unas páginas muy entretenidas. En serio, todo lo que no sabemos, allí aparece. De verdad… ¿Quieres que te envíe el link sí con las instrucciones en Word, sí o no? –

-Umm, no sé. Nunca he sido muy buena manejando esto de las computadoras. Sólo sé lo básico: Abrir Face, chatear, subir fotos, hablar por Skype; pero nunca he sabido nada eso de las páginas así –

-Novicia…-

-¿Y si le meto algún virus de esos? ¿Y si me daña la computadora? ¿O…? ¿O…? ¿O si llegan a grabar por mi cámara? –

-Se llama hackear, y eso es lo que quiero evitar, pero sólo si aceptas lo que te dije –

-Ay no sé… Sasha -

-¿Qué no estás aburrida con todo esto de no tener clases, Rita? Prácticamente no tenemos oficio alguno hasta dentro de unos meses… Ni siquiera creo que haya razón de vivir sin hacer nada interesante durante ese tiempo –

-Pues…-

-No tengo tu respuesta todavíaaa –

-Me lo voy a pensar. Y sí es cierto lo del aburrimiento. Oye, ¿Te parece si quedamos mañana con Kaina y Lola? –

-Sí como sea. Bye –‘’

   Y así se cerró la conversación por WhatsApp. La verdad, es que no lo sabía, pero Sasha abrió  un mundo oculto… Que debió permanecer oculto.

   Estaba, como siempre, despreocupada de todo, y buscaba retos y riesgos qué superar; el entrar a la Deep web podía ser la razón para presumir un poco luego de su valentía al entrar allí. Sin embargo, lo hacía porque estaba aburrida.

   Tomó su celular, e invitó a Kaina. Y ésta le dijo que no supo nada de Lola desde que se fue con un chico después de una fiesta a la que fueron juntas.

   Ya no le servía estar aquí… ‘’No me sirve seguir aquí’’. Tendría que mudarse ‘’Tengo que mudarme. No. Mudarme no, porque si no me enamoraré de ellas en ese lugar; iré de visita. Si tan solo el alcalde desviara los problemas’’

-Por… Favoor… -

-¡Cállate, trato de pensar! –

-Ag… Aguaa… -

-Te dije que te ¡calles!-

   ‘’Ya predestinado el lugar, pero quiero tener la confirmación de Buitre’’

   Se escucharon unos golpes metálicos en la otra habitación… Seguido, un grito de mujer. ‘’Se despertó’’ Inmediatamente se levantó de la silla oxidada, pasó por el pasillo, cruzó por la puerta y estuvo parado frente a la celda: ‘’Oh, hermosa’’ La chica estaba desnuda, estaba comenzando a llorar y se le veía lo asustada y desesperada que estaba; tanto era su miedo que se arrinconó y agachó en la esquina de la celda.

-¿Quién eres?... ¡¡¡ ¿Quién?!!! –

-Shshshshssh. No hace falta hacer un escándalo –Dijo con voz pausada y tétrica –Sólo quiero convertirte en mi próxima estrella. La estrella de mi show –

   La chica sólo lloraba y desesperaba más, al ver esa máscara de goma de payaso acercándose a ella.

   Abrió la celda que estaba asegurada con una gran llave, entró y miró detenidamente el cuerpo de la joven… ‘’Hermoso’’, pensó de nuevo. No pudo evitar notar el nombre de ella tatuado en una de sus piernas: ‘’Lola’’. ‘’Lindo nombre’’, pensó. Se acercó más a ella, y olió su rostro. La joven sólo se apartaba lo que podía… Tendió su mano hacia sus pechos y:

-¡No me toques! –

   Le impresionó la valentía de ella para decirle eso…

-¿Por qué no? Dime, ¡¿Por qué no?! –

   No encontraba respuesta.

-Ya veo… Ya veo… Supongo que no tendrá mucho efecto mi gas divertido, así que… -

   Salió de la celda, buscó en la mesa de la esquina, en uno de los gabinetes, y sacó una jeringa. Volvió a entrar en la celda y golpeó en la cabeza a la chica, y aprovechó el momento para poner la inyección en uno de los muslos de ella. Tanto se movió al sentir el pinchazo que la aguja se rompió, con un pedazo dentro de su piel…

-Maldición. ¿Viste lo que te hiciste? Ahora verás –

   Ella trataba de calmarse, y se tocaba la herida, pero no pudo hacerlo más porque el hombre con máscara de payaso la sujetó de los tobillos y la arrastró fuera de la celda. Ella sólo podía gritar y tratar de patalear, pero nada era lo suficiente para librarse del hombre. Llegaron hasta una puerta vieja que se veía reforzada, él la abrió y entraron los dos. Entonces el hombre le dio una patada en la cabeza, en modo de pisotón, y la hizo levantar, para luego golpearla en la espalda. Trastabilló hasta que cayó sobre algo blando… Mujeres. De un momento a otro, se vio rodeada de docenas de mujeres desnudas y maltratadas. Parecían drogadas de alguna forma, porque lo único que hacían era arrastrarse y caer al suelo.

   Cuando cayó, la aguja se le insertó aún más en el muslo, haciéndola gritar de dolor… Otra patada.

-Ahora verás las consecuencias por portarte mal – Dijo, y cerró la puerta.

   ‘’Odio cuando esto pasa’’ Entró de nuevo a la primera sala… Se sentó para pensar y ensayar su próxima idea para el espectáculo.

-Aguaa…-

   Pero antes, se ocuparía de ella. Se acercó a la celda más pequeña detrás de él, en su propio despacho. Todavía le parecía tan linda como la primera vez. Abrió la celda y se sentó lejos de la chica.

-Oye, ven para acá –

   A pesar de estar drogada, todavía podía hablar: Malo. Pero obedecía: Bueno. Ella se arrastró por el suelo metálico hacia él.

-Bien, bien hecho, linda. Ahora, bésame –

   No lo hizo… Se notaba que estaba mareada, pero él no le daba importancia a eso. Sólo quería que obedeciera.

-Bésame, ¿no? –

   Nada.

-Acuéstate a mi lado –

   Nada.

-Abandóname –

   Ningún resultado… Menos mal no cumplió eso

-¿Quieres agua no? –

   Asintió.

   Él se levantó, abrió la pequeña nevera que estaba cerca del escritorio, tomó un vaso y lo llenó. Se lo trajo.

-Aquí está tu agua –

   La chica bebió desesperadamente, pero luego escupió los últimos sorbos. El hombre salió y cerró la celda, sin seguro… No le haría falta. Buscó una mopa, y se preparó.

   Su celular sonó:

-Diga –

-Tenemos nuestra cortina –Decía la voz al otro lado –El alcalde desviará los problemas, pero tenemos que darle algo a cambio –

-Tengo suficientes para él, su familia, los guardaespaldas y la familia de los guardaespaldas –Dicho esto, comenzó a reír.

-Sólo espero que todo salga bien. Luego se hablará del costo –

-Como sea, sigue así. Oh, y ya me voy, va a comenzar un programa que me gusta ver –

   Y colgó. Y vio su programa: La chica empezó a convulsionar, y a escupir sangre oscura a borbotones. Luego a vomitarla violentamente… Hasta que no se movió más.

-Awww, mírenla, ni se le ve la cara de lo sucia que está. Pues ¡Ahí tienes tu agua! –

   Y empezó a reír, mientras recordaba cómo le servía lejía en el vaso, en lugar de agua.

-¿No has visto a Lola desde anoche? –Preguntó Rita.

-No. De verdad que me preocupa, aunque a la vez siento algo de envidia. Se fue con un chico bastante atractivo. Supongo que se la habrá pasado de maravilla –Respondió Kaina.

-Creo que nunca va a cambiar –Continuó Sasha –Ella siempre ha tenido ese comportamiento de putilla, pero de verdad, creo que también la envidio. Y ¿Cómo era ese chico del que hablas? ¿Era atractivo? –

-¡No tienes idea! Pero sabes, ahora hay muchos locos sueltos. Por lo general, Lola ya me habría llamado para presumir y eso –

-Pues sí. Bueno, ya que. Oye, ¿Es verdad que el alcalde canceló el proyecto de derrumbar la fábrica esa abandonada? –

-Sí, es lo que oí. Por cierto, allí está ese lugar –Dijo Sasha.

   Las chicas pasaban sobre un puente. Debajo de él, a medio kilómetro más al este, se veía lo que antes era una fábrica para construir tanques de propano y se trabajaban con otros gases inflamables. Era inevitable verlo y no notar un enorme tanque de oxidado antes usado para almacenar gas. Las estructuras estaban oxidadas, completamente viejas, descuidadas. Ellas pensaron que no había motivo para mantener ese lugar en pie.

-Oye, a propósito –Preguntó Rita -¿Buscaste eso de la ‘’Deep Red’’? –

-Deep Web –Respondió Sasha –No, pero hoy seguro lo hago –

-¿Qué es eso? –Dijo Kaina.

-Algo de unas páginas de internet. Apenas lo escuché me emocioné por averiguar todo lo que era. Dicen que puedes encontrar todo tipo de información que no sale a la luz pública –

-¿Pero eso no es peligroso? –Preguntó Rita.

-Ahí está la miedosa. Ya verás que no va a pasar nada malo. Te lo apuesto –Replicó Sasha.

-¿Cómo es que siempre estás tan confiada de todo? –

Kaina pensó que era mejor parar la discusión.

-Bueno, bueno, ya tranquilas las dos. Tú –Refiriéndose a Sasha –Haz lo que te dé la gana, pero no cometas errores ni hagas estupideces, que te conocemos como eres –

-Ya estamos –respondió Sasha.

-Y tú –Ahora a Rita –Déjala hacer lo que quiera, ni que fueras su madre o algo así –

-Jah, como sea –

-Ahora –Dijo Kaina, mientras las tomaba por los hombros a las dos –Vámonos a  tomar un café, un helado, lo que sea. Aprovechemos  el día –

   Lo hicieron. Pasearon por un centro comercial, se comieron unos helados… En fin, los que todo grupo de chicas de 17 años harían.

   Por otro lado, era que desconocían el verdadero estado en el que se encontraba Lola….

   Al final de la tarde, Rita accedió a que le enviasen el link del programa y las instrucciones en Word.

-¡¡Maldición!! –

   ¿Cómo fue posible? Siempre había tomado las precauciones para que eso nunca pasara. Pero ya no podía volver el tiempo atrás, que era lo que más deseaba, para poder cerrar bien la celda de la chica nueva. No a la que había conocido en una fiesta y tenía una aguja en la nalga, Lola; sino otra, que había buscado esa misma noche… ‘’No te irás de mi lado”

   Corría con el hacha de carnicero en la mano por la frondosa vegetación que rodeaba su ‘’guarida’’ o ‘’Set de filmación’’, y seguía a la chica. Si escapaba y lo encontraban, caería. ‘’Caeré si eso pasa. Todos caeremos. Pero si yo caigo, lo haré arrastrando a ese infeliz del alcalde. Me ha causado muchos problemas’’. En ese momento tropezó con una gruesa raíz sobresaliente de un árbol. ‘’Mierda, se va a escapar’’.

   La oyó gritar…

   ‘’No fui yo. ¿Qué mierda pasó allá delante?’’. Se levantó, y se sacudió. Caminó un par de metros más y se encontró a la chica en el suelo, con algo de sangre saliendo de su sien. Estaba a los pies de una gran figura negra, con una máscara de payaso muy triste y macabro. ‘’Es… No puede ser’’.

-Oye, ¿Qué mierda haces aquí, Mensajero? –

   No respondió.  Sólo respiraba dificultosamente y miraba a la chica.

-Ella es mía –Dijo mientras levantaba el hacha – No porque yo tuviera un simple despiste, tiene que venir uno de los lame botas de mis superiores, ¿Okey? Así que vete de aquí –

   Jared sabía que perdería cualquier pelea con el Mensajero. Era más alto, y más fuerte que él. Pura fuerza bruta…

   El Mensajero no hacía ningún movimiento. La chica empezaba a despertarse…

-¡Está despertando! Arruinarás todo. ¡¡Ya lárgate!! –Como acto desesperado, clavó el hacha de carnicero sobre el pecho del hombre. Pero ni se inmutó. Casi ni sangró la herida… Sacó el arma del cuerpo, retrocedió, y tuvo el minuto de miedo más fuerte de toda su vida.

   El Mensajero, como acto de intimidación, gruñó fuertemente mientras, allí parado, su cuerpo convulsionó ligeramente por casi un minuto entero…

-… Entiendo… Ok, sin rencores, ¿No? –

   El gigante sacó un martillo detrás de él y golpeó la cabeza de la chica hasta que estuvo completamente aplastada… La sangre salpicó hasta Jared. Sólo le gustaba cuando pasaba, pero hecho por él. Cuando alguien más lo hacía, se sentía asqueado…

-Tomaré eso como un sí – Empezaba  a temblar -¿Harás algo con ella o…? –Dijo mientras miraba el cadáver de la chica.

   El hombre ya no estaba cuando alzó al vista.

   Se quitó la máscara y vomitó mucho… Era el peor momento que había tenido en toda su vida. Un encuentro con uno de ellos. No quería imaginar lo que hubiese pasado si estuviesen todos allí. ¿Todos? Ellos vigilarían sus pasos y los del resto, y tenía que advertirles. Ellos no admitían errores, y sin embargo esta vez tuvo suerte de no morir, aún después de lo que le hizo. Vomitó aún más…

   Cuando terminó, sacó su teléfono y marcó:

-Diga –

-Buitre, tenemos un problema –

-¿A qué te refieres? –

-El Mensajero está aquí. Me encontré con él hace poco –

-Jared ¿Es una broma? –

-¿Voy a estar bromeando? Acabo de pasar el peor momento de mi vida… Temo que el resto esté cerca de nosotros vigilándonos –

-¿Seguro que no había nadie más? ¿Ninguno? ¿Wiki, La Cartera, ReTweet, ninguno más? –

-Que no… Ya no sigas. Ten cuidado con lo demás, pero igual, mantén el trato con el alcalde y el resto –

-De acuerdo –

   Colgaron…

   Suspiró un momento, y miró hacia la noche estrellada, y con luna llena. Buscó su máscara y se la puso… Cargó el cuerpo y se lo llevó. Debía mantener la compostura, el show iba a comenzar…

-¿Sin rencores? Me las vas a pagar caro, Mensajero –

...

Redes Editar

   Sistema operativo falso, listo. El navegador, listo… Ahora a entrar…

   Clickeó la opción del buscador que le daría el acceso a la Deep Web…

   Luego de pasar un rato por la HiddenWiki, Sasha tuvo más gusto por todo eso de la Deep Web… Vio algunos archivos acerca de las instalaciones del Área 51, y acerca de la trata de personas… Vio que podía comprar armas… Buscó durante unos minutos, hasta que encontró dos cosas que le llamaban mucho la atención: Una katana, y un kukri… Originales y funcionales. Sintió ansias por dar click a la parte de comprar, pero escuchó que podían ocurrir estafas a través de la Deep Web, y de formas más peligrosas que las estafas convencionales. No hizo click.

   Decepcionada, recorrió otros lugares de venta y alquiler de cosas… Le agradó al idea de rentar sicarios, pero no mucho la de comprar droga…

   En un abrir y cerrar de ojos, saltó una ventana, y un video publicitario:

   Aparecía una niña de cómo 9 años, desnuda, y un hombre la enseñaba, levantándole y separándole brazos, piernas, cuello. ‘’Es como cuando se hacen videos para verificar que algo está en buen estado’’. Al ser fan del anime, estaba acostumbrada a ver una que otra escena así, pero le impactó mucho porque era en la vida real… Bien notaba que la niña tenía miedo y tristeza en su rostro. Le separaba las nalgas y mostraba su boca y lo que apenas eran pechos. ‘’Vendes un juguete sexual, bastardo’’.

   El video terminó y se cerró, volviendo al estado de antes… ‘’Ya fue suficiente por hoy, realmente estoy cansada’’. Pero cuando iba a levantarse de la computadora:

   Otra ventana: Esta vez, parecía como una habitación de un hotel.

   Estaban dos mujeres bastante hermosas, una estaba enfocando la cámara hacia la cama King size, mientras la otra esperaba sentada en ella… Algo curioso, es que sobre la cama había una cuerda a modo de horca. Al terminar, la primera se fue hasta la cama y empezó una conversación:

‘’-Pues, ya sabes lo que tienes que hacer ¿no? –

-Sí, tranquila –

-Ni se te ocurra echarte atrás –‘’

   Se lo veía venir. Las tipas iban a tener sexo en cámara… Pero, algo no estaba bien. Extrañada, supo que esperaban algo. La conversación siguió:

‘’-No te retractes sólo porque son lindos. Lexie, recuerda ya tenemos un trato –

-Ah, que noo –

-Bueno –‘’

   Ya supuso lo que venía: Trató de salir del video pero ningún botón, o comando servían. ‘’Alto: Yo no puse este video. ¿Qué demonios está pasando?’’

‘’-Te parece bien, si voy practicando contigo –Preguntó la segunda, al que se veía más joven, de unos 19 tal vez, a la que llamaron Lexie. La primera tal vez tenía unos veintidós o un poco más.

-No veo por qué no –

   La más joven empezó a quitarse el pantalón, y luego la ropa interior. Se giró para que la otra la viera detenidamente. Ambas tenían una cara sonriente… La primera le tocó los muslos y las piernas enteras. Comenzaron a acariciarse y a besarse…’’

   ‘’Escape, Shift. Nada. ¿Por qué?’’

   Las mujeres pararon de repente, porque al parecer alguien había llegado afuera. La que estaba casi desnuda, se colocó solo la ropa interior. La primera fue a recibir a alguien en la puerta… Luego de unos instantes, apareció un niño y una niña, ambos como de 8 o 9 años.

   ‘’No es posible’’.

‘’-Tengo por entendido que te llamas Miki –Le dijo a  la niña –Que bonito nombre. Y que eres la que más sabe de esto –‘’

   La niña asintió. Ambos tenían las caras un poco llorosas.

   Entró a su despacho, y encendió su computadora. Pero, por un momento dudó: ¿Qué pasaría si descubrieran, a alguien como él, disfrutando de tales cosas? Era una persona importante, era peligroso que sucediese. ‘’Estupideces. El show va a comenzar, según lo que me dijo ese maldito payaso’’. Se sentó frente al ordenador, buscó la página luego de configurar algunas cosas de seguridad, apagó su webcam. Ya comenzaba a tener una erección con tan solo imaginar lo que vería. Iba a dar click al enlace para ver el espectáculo en vivo:

-Señor alcalde, le llegaron las nuevas solicitudes para abalar el proyecto de…-Irrumpió de improviso la secretaria.

-¡¿Qué mierda haces aquí?! ¡¡Si no te llamo, no vengas!! –

-Lo siento, señor. No volverá a ocurrir –

-¡¡Eso lo sé, porque me ocuparé personalmente de ello!! –

-Pero señor… -

-¡¡¡Cállate, y lárgate de aquí de una buena vez!!! –

   La secretaria, temerosa, salió de allí… ‘’Dios, que no vuelva a ocurrir’’. Fue a la puerta y pasó el seguro. ‘’Tuve que haberlo hecho antes. Estúpido’’. Volvió a la computadora:

-A ver, veamos a la linda de Miki en su primera aparición y última aparición–

‘’-Bueno, empecemos –‘’

   La primera, empezó a desnudar a la niña, mientras que la tal Lexie, al niño. Aunque la niña se veía más tranquila (lo contrario al chico) se le veía el desagrado y temor que tenía en la cara… Al final, los cuatro estuvieron desnudos. Lexie le ordenaba al jovencito que la penetrara, y éste tuvo que obedecer; la otra, simplemente tenía sexo con la niña, de una manera muy enfermiza, perfecto para pederastas. El sexo entre los niños y las mujeres duró más o menos 10 minutos. Pero nada podía evitar que ella se separase de la computadora. Algo la detenía. Y aunque seguía, sin ver, presionando varios comandos al azar para salir de allí, nada funcionaba… Sin darse cuenta, hubo un apagón, pero su computadora, seguía encendida.

   Cuando terminaron con los niños, las mujeres empezaron a hacerlo entre sí, mientras los niños, asustados sólo miraban y lloraban. Luego de un par de minutos, se aproximaron a los niños y les dijeron que lo hicieran entre ellos dos: El niño, con la niña, Miki. Ninguno de los dos quiso, pero después, la primera les dijo algo a ambos al oído, y empalidecieron. Asustados, accedieron. La primera, hizo que Miki se inclinase, y Lexie le dijo al niño que le hiciera sexo anal. Mientras lloraban, no tuvieron opción, y ambas mujeres se masturbaban mientras todo sucedía. Luego, les ordenaron que cambiaran de posición: Él arriba, y ella abajo, mirándose y haciendolo… Lo hicieron por unos segundos, pero algo en el niño le hizo sacar su fuerza de voluntad, tal vez fue la mirada llorosa de la niña, a la que por supuesto, no le gustaba nada de eso. El niño dejó de hacerlo, y dijo que no lo haría más. La primera mujer le dijo que le repitiera lo que dijo, y él lo hizo. Lexie y la otra le ordenaron que lo volvieran a hacer, pero se negó. A Miki se le dibujó una leve sonrisa, pero duró poco, porque la primera le dijo algo a Lexie al oído, ambas rieron, y Lexie se quedó con el niño en la cama, mientras la otra mujer se llevó a  Miki a un baño, fuera de enfoque de cámara. Sólo estaban Lexie y el chico. Mientras reía risueñamente, ella dijo:

‘’-¿Sabes? Me gustaría poder llevarte conmigo, para estar contigo todo el día –‘’ Y comenzó a besar y a tocar al niño. Él seguía llorando. Entonces, la mujer llevó al niño al centro de la cama, lo tomó de los pies y los amarró a la cuerda, quedando el niño de cabeza, pero, con ella, todavía tocaba la cama. Lexie se retiró de la cámara, y se escuchó un sonido metálico. El niño, volvió a empalidecer y trató de zafarse de la soga, pero era inútil. La mujer llegó con un serrucho, y jugó unos segundos con el miembro del chico, teniendo sexo oral. Como iba a empezar a gritar, ella contuvo su cabeza apretándola entre sus muslos, pues estaba sentada. Se veía que el chico forcejeaba en vano.

   Con una ligera sonrisa en la boca, tomó el serrucho y empezó a cortar entre las piernas del niño, y éste se sacudía violentamente, al igual de la forma en cómo salía la sangre y su grito se ahogaba entre las piernas de la mujer. Seguía cortando, hasta que rompió su cadera, y bebió un poco de la sangre salpicante. Siguió cortando. Ya no se movía. Los macabros minutos terminaron cuando ella dividió el cuerpo (y la cabeza) en dos. Cortes no tan limpios, pero hizo lo que ella deseaba. Tomó algunos de los intestinos del niño, y bailó frente a la cámara mientras los usaba como prendas. Luego, cogió la cámara, y se dirigió hasta el baño a donde habían llevado a Miki. Cuando entró, la mujer estaba relajada en una tina completamente llena de sangre y órganos, mientras sonreía a la cámara. En el suelo, algo de piel desprendida, y algunos cuchillos, escarpelos y tijeras.

‘’-¿Te la pasaste bien en la tina? –

-De maravilla. ¿Y tú? –

-Fue más divertido de lo que pensé –‘’

   Lexie se metió a la tina y empezó a besarse con la otra. Ambas se enfocaron, mostrándose empapadas de sangre, y dijeron:

‘’-Bueno, esto es todo por esta noche. Espero les haya gustado la participación de nuestros invitados especiales. Saludos, y buenas noches. No dejen de vernos’’.

   La función terminó.

   Era difícil impresionar, debido a los animes que veía. Pero esto la llevó al borde de su cordura. No pudo retenerlo, y corrió desesperada al baño a vomitar. Menos mal que su padre no estaba en casa. Vomitó más.

   ‘’ ¿A qué clase de monstruos les agrada esto?’’

   Fue el mejor espectáculo que había visto en todo el mes, aunque aún quedaba pendiente el del payaso, cuyo show debía estar por comenzar. Empezó a tranquilizarse, pues estaba demasiado excitado con lo que había visto. Lo más atractivo en todo, esa niña Miki. Se recostó más en la silla, y el alcalde, dio gracias por el internet.

   ‘’ ¿Qué? ¿Por qué está todo oscuro? ¿No hay luz? ¿Qué demonios está pasando?’’. No se había dado cuenta, pero mientras miraba el video de las mujeres, había ocurrido un apagón. ‘’Pero, juro que había luz de camino para el baño’’. Y era cierto. Las únicas luces que estaban activas eran la del pasillo que llevaba al baño en donde estaba. Miró por la ventana cercana a la ducha, y notó que toda la ciudad (menos el ayuntamiento) estaba a oscuras. Era en todo el pueblo.

   Se asomó al umbral de la puerta, e iba a dirigirse a su habitación de nuevo; las luces del pasillo colapsaron. Quedó a oscuras a comienzo de camino. Sacó su teléfono e iluminó su camino. Cuando llegó al cuarto, todavía su computadora tenía energía. Seguía encendida, pero mostraba una pantalla en negro con unas letras con fuente de comando electrónico. Temblando, se acercó y leyó: ‘’Tell me Your questions’’.

   ‘’ ¿Qué preguntas?’’ Pensó. Ahora venía la otra duda. ¿Quién le había escrito? En ese momento, pudo haber preguntado absolutamente cualquier cosa, pero, la duda que en ese preciso momento tenía en mente, fue la que escribió: ‘’ ¿Por qué las luces del pasillo estaban encendidas?’’ Presionó ‘’Intro’’.

   ‘’ ¡Estúpida! ¿Cómo fue que preguntaste eso?’’ Pensó. La verdad, en ese instante, cualquiera se hubiera muerto de terror, pánico y confusión; pero ella estaba mentalmente preparada para cualquier cosa. De ese modo, no habrían muchas cosas que la hicieran quebrarse: Casi, excepto el video que había visto. Eso la mantuvo durante unos instantes en el borde…

   Llegó la respuesta: ‘’SP: Iluminamos el camino de quien está destinado a vernos’’

   Ahora no entendía nada. ¿Destino? Debe de ser una broma. ‘’Sí, eso debe ser. Hay muchos bromistas en la red normal, supongo que también en la Deep Web’’. Respondió con un “xD”. Otro mensaje:

’SP: Esto no es una broma’’

   Ya se encontraba más recuperado; igual, no había de otra. Estaba a punto de salir al aire. Preparó todo lo que haría, incluyendo a sus ‘’participantes’’. Pensó, si alguien realmente lo vería esa noche, pues sentía mucha inseguridad en sí mismo, y pensaba que eso influía en sus índices de audiencia. Recordó algo que había sucedido hace un tiempo. Estuvo emocionado porque un chico de secundaria se sumara a su programa; pero el Mensajero tenía que atacarlo, y llevarlo a tal punto hasta que se suicidara. Recordó también a esa chica, Krystal: ‘’ ¿La habrán atrapado ya?’’.

   Da igual…

   El show va a comenzar. Se aproximó a la cámara, respiró hondo y presionó el botón que lanzaba su señal en vivo.

   ‘’No. Una broma no…’’ Anonadada y aterrada, se preguntó qué es lo que había acabado de pasar. Pero luego de preguntarse eso, ni su cuerpo ni mente le respondieron. Estaba congelada meméticamente. Sólo despertó cuando apareció otro mensaje:

   ‘’Disfruta el show’’

   En ese momento, la pantalla cambió a una fuerte estática, y apareció una señal que decía LIVE. El lugar se veía abandonado, lleno de tubos y calderas oxidadas, además de una iluminación pobre. De un lado de la pantalla, apareció un hombre con una máscara de goma de payaso alegre y macabra, que dando saltos de alegría, dijo:

-¡Buenas noches, y bienvenidos a mi show! ¡¡El show del Sr. Smile!! –

    Ya no sabía qué pensar. Si lo que vio antes la traumó, qué otra cosa pasaría con un tipo con una máscara como esa y:

El Payaso diabolico

-Dios mío… -

   En ese momento, el hombre, presuntamente Sr. Smile, dijo:

-Últimamente, he tenido unas fuertes indigestiones luego de mis celebraciones, por lo que me tomaba una de esas pastillas que se disuelven en agua. ¡Y tuve mi gran idea! Adivinen. No, no importa si adivinan o no, mis chicas se lo demostrarán:

   Él enfocó la cámara a un tubo cilíndrico de vidrio transparente, no muy ancho, pero grande y de altura considerable. Dentro, se encontraban tres mujeres desnudas y apretadas en tan pequeño espacio… Parecían drogadas, pues balbuceaban y no mostraban deseo alguno de salir.

-Nuevamente, el humo divertido me ha ayudado con estas fieras –Dijo mientras señalaba a las mujeres. –Y ahora, el truco que todos esperan –

   Smile enfocó la cámara a una plataforma alta conectada a una escalera, cuya altura superaba a la del cilindro, y por cierto, se encontraba casi sobre él. Al borde, había un contenedor plástico de agua viejo y derruido. Corriendo, Smile subió hacia allá y rió un poco mientras quitaba la tapa del contenedor.

-Bueno, mis amigos, espero lo disfruten –

   El hombre volteó el contenedor, haciendo que un líquido color verde agua cayera justamente dentro del cilindro, bañando a las mujeres en él, y prácticamente sumergiéndolas. En medio de la confusión que las tres sentían, una comenzó a gritar bajo ese líquido, y las otras hicieron lo mismo. Las tres se movían desesperadamente…

   ‘’ ¿Qué demonios?’’

   Entonces, el líquido empezó a teñirse de un color rojo, pues las mujeres estaban sangrando. ¿Por qué? El líquido empezó a hacer el efecto deseado: La piel de las mujeres se estaba cayendo rápidamente, dejándolas sangrantes y en carne viva. Si no fuera porque había soportes en la base del cilindro, éste se hubiera volteado hace mucho tiempo, apenas comenzó el truco.

   Poco a poco, los cuerpos de las chicas desaparecían en una mezcla oscura de ácido y sangre, haciendo imposibles verlas bien, pero todavía se movían dentro. Mientras tanto, sobre la plataforma, Smile se reía descontroladamente.

   Ya no había movimiento. Cuando Smile se dio cuenta de esto, bajó rápidamente y buscó un enorme mazo, con el cual empezó a romper el cristal de uno de los lados del cilindro. Cuando se quebró, la mezcla se derramó y cayó por una rejilla en el suelo. En medio del líquido, se veía lo que parecían como masas blandas de color claro. Entonces Sasha se dio cuenta de que el ácido era tan fuerte, que dejó a los huesos de las mujeres en forma de masas blandas e irreconocibles…

   Concorde al líquido caía por la rejilla, de esta se escuchaban gritos desesperados de más mujeres. Algunos de esos gritos y alaridos cesaron bruscamente, mientras que otros continuaban, pero con más desesperación.

-Buajajajajaja. A mí me gustó este espectáculo. ¿Les gustó chicas? –Dijo Smile, apuntando la cámara a un lugar donde habían decenas de chicas y mujeres atractivas. Ellas, por lo visto drogadas por el humo, respondieron que sí.

   Tomó la foto.

-Bueno, esto es todo por esta noche. Pero no se preocupen, volveremos por más mañana. No dejen  de vernos. Bya –Y así el hombre cerró la transmisión en vivo.

   Gritaba desesperada y se hacía daño a sí misma, simplemente, porque no sabía qué más hacer. Le provocaba sacarse los ojos y deshacerse de ellos para siempre. Pero no podía… O no quería.

   Lo que más la perturbó no fue todo el macabro espectáculo que había visto, sino que entre esas mujeres drogadas, vio claramente a  su amiga Lola, la que estaba desaparecida después de una fiesta.

-¡¡¡Dios mío!!! ¡No puede ser, no puede ser, no puede ser, no puede ser, no puede ser! –

   Repetía lo mismo, gritaba y se golpeaba a sí misma. La locura reinaba en ella hasta que… Cayó desmayada. No lo soportó.

-Buena función. Muy buena función. Espero que ese payaso no me vaya a defraudar alguna vez –Dijo él, mientras apagaba su computadora, y se dirigía a la salida del despacho… Así es, era el despacho del alcalde, y él, era el alcalde.

-Buitre, viste todo ¿no? –

-Sí, lo vi –

-¿Qué tal? –

-Me da igual. Lo que me preocupa es que ellos estén tras de nosotros –

-Tú tranquilo. Mientras no hagamos nada malo –

-Eso es lo que me preocupa, Jared. ¿Qué pasará si metemos la pata? No podremos escapar de ellos; están en todas partes –

-Mmmm, el alcalde… -

-El alcalde es una maldita sanguijuela. También lo tenemos como enemigo –

-¿A qué te refieres? –

-Lo tenemos de nuestro lado, a cambio de que le proporciones su entretenimiento, y nos encarguemos de su privacidad. Nadie puede saber ni lo que él ve, ni nada sobre nosotros, pues eso lo conducirá a él, y tarde o temprano, lo revelará como nuestro cómplice, y nosotros el suyo –

-Ya veo –

-Jared, tuvimos que irnos de este pueblo, cuando tuvimos la oportunidad. No puedo cubrirte más las espaldas –

-¿Me estás abandonando? –

-Sólo te advierto, que estamos jugando, no sólo con fuego, sino con serpientes, ratas y callejones sin salida –

   La llamada terminó. Nadie nunca supuso, que bajo esa máscara y personalidad sanguinaria y burlona, se encontrara alguien preocupado, para nada feliz, y con muchos problemas, que hacía lo que hacía, sólo por un poco de diversión, la cual nunca era suficiente. Ése era Jared, el Sr. Smile.

   Despertó sobresaltada, y tomando una gran bocanada de aire. No sabía cuánto tiempo estuvo desmayada, pero esperó que no mucho. Se levantó del suelo, y se dijo:

-El peor sueño de toda mi vida –

   Aparte de que estuviese en el suelo, pensó que todo debió haberlo imaginado, pues había luz en la casa y la computadora estaba apagada. Sueño…

   Bajó a la cocina, y se sirvió un vaso de agua fría, tal vez eso la ayudara a calmarse… Tenía su celular en el bolsillo, pero no lo notó sino hasta que éste vibró por la llegada de un mensaje. Vio que era Rita; su nombre salía en la pantalla de bloqueo. Marcó la clave, pero la pantalla mostró la última aplicación en donde había estado: Galería.

   Detalló la imagen, y con terror en sus ojos y en lo profundo de su alma, ahogó un grito con su mano derecha, dejando caer el vaso al suelo, quebrándose. Sostuvo con sus dos manos temblorosas el celular, y vio la imagen por segunda vez. Lanzó el teléfono lejos de ella, y se soltó a llorar, con desesperación y miedo en todo su ser.

   La imagen, mostraba a Lola desnuda y maltratada, en medio de varias mujeres en ese mismo estado, en una celda oxidada, en un lugar desconocido. No había sido un sueño.

   (Una hora antes)

   Ahora las palabras de Sasha retumban en su mente. Sí que le estaba invadiendo el aburrimiento. Descargó el archivo por el link que su amiga le había enviado, instaló el programa, leyó y siguió cuidadosamente las instrucciones en un archivo docx (Word). En 5 minutos, ya había entrado a la Deep Web. De inmediato, el monitor de su computadora quedó en negro. Extrañada, Rita estuvo a  punto de asegurar que era una especie de virus de computadora, pero entonces apareció una de esas ventanas promocionando un ‘’Video Divertido’’. Por lo general, cuando pasaba eso en la red normal, se empezaba a cargar un video realmente divertido, así que dio click a la opción Sí.

   En pantalla, de golpe apareció la imagen de una especie de cocina con una mesa en el centro, y sobre ésta, estaba un hombre semidesnudo, amarrado y amordazado. El miraba hacia ambos lados con la esperanza de ver a alguien que lo sacase de allí, pero cuando vio algo a su derecha, éste empezó a desesperarse más por escapar. De ambos lados laterales, aparecieron tres mujeres (seis en total) de varias edades, vestidas como cocineras profesionales. Tenían mascarillas, por lo que sólo s ele podían ver los ojos. Cada una de ellas, sacó un pelador de papas de mano, y empezaron a rebanar, cortar y sacar la piel del sujeto, dejando sus heridas en carne viva, y sangrando. Poco a poco, iban terminando de quitarle toda la piel, y aún medio vivo, se mantenía el hombre. Una de las mujeres más mayores (entre 45 y 65 años) tomó los pedazos cortados de piel y los puso en una freidora al fondo de la cocina, mientras el resto hurgaba las heridas profundas para mantener al hombre despierto, causándole dolor. La mujer sacó los pedazos luego de casi un minuto de freírse, y llevó el resultado a  un plato. Entonces, el resto le quitó la mordaza al hombre, pero casi sin poder gritar, la víctima no pudo luchar cuando le abrieron la boca y le cortaron la lengua con un cuchillo para pan muy afilado. Ni siquiera le dieron tiempo de quejarse del insoportable dolor cuando le empezaron a meter los pedazos freídos de su propia piel en la boca, para que se los comiera. Lo hicieron tan rápido que era evidente que querían que el despellejado se ahogara en sí mismo. Al final, el hombre no pudo respirar más, y sucumbió junto al atragantamiento y al dolor de no tener su piel.

   Cuando ya estaba muerto, las mujeres se quitaron las mascarillas, y empezaron a comerse al hombre de forma muy desesperada.

   ‘’ ¿Cómo es posible esto?’’ Rita tenía un estomago realmente fuerte, pero no de mente, por lo que se traumó cuando vio ese acto espantoso en esa cocina. Como pudo, retuvo unas intensas ganas de vomitar, pero sólo quedó mareada por lo sucedido. Antes de pensar o hacer cualquier otra cosa, apareció otro video en el monitor:

   La escena mostraba un salón muy bien decorado con una alfombra roja amplia en el medio. Sobre la alfombra, se encontraban un grupo de más o menos 20 personas practicando una orgía. Con tan solo ver eso, Rita se vio inmediatamente asqueada; sin embargo, antes de apartar la mirada, notó algo extraño: Los miembros de la orgía (y los alrededores) parecían estar mojados con alguna clase de sustancia ligera y amarilla. Dicho líquido no pertenecía a ninguno de los fluidos corporales de las personas. Entonces, la cámara se agitó ligeramente hasta quedarse fijo en un soporte. Se escuchó como el camarógrafo, sacaba algo de una bolsa; dejó ver sus manos a la cámara, y lo que se veía era que tenía una caja de cerillos abierta. Sacó uno de los cerillos, lo encendió y puso la llama en el suelo, y ésta se esparció por un camino del líquido amarillo. Rápidamente, el sujeto tomó la cámara y se alejó un poco, justo antes de que la masa de personas se incendiara por completo. Los que estaban rodeados por las llamas sólo podían gritar desesperadamente, y tratar de moverse inútilmente, debido a que habían muchos unos encima de otros, casi amontonados. La escena acabó en un repentino corte, y se reanudó mostrando los cadáveres incinerados, completamente negros, aún en montones.

   Rita no pudo aguantar más, y corrió al baño, vomitó y empezó a llorar. No podía creer que eso de verdad hubiese pasado. Sin embargo, trató con toda su fuerza de voluntad en recuperar la cordura. Luego de unos minutos, se calmó, aunque todavía temblaba un poco. Regresó a su cuarto, y todas las ventanas de la Deep Web estaban minimizadas. Sin abrirlas las cerró. Se sintió más aliviada y relajada de que hubiera terminado ese macabro espectáculo. Abrió ‘’Mis Documentos’’ y pensó en buscar todo lo relacionado con la Deep Web para eliminarlo de su computadora; sin embargo, se distrajo cuando vio una carpeta suya llamada ‘’Para Sean’’. Recordó el contenido de esa carpeta, y esa época muy linda para ella; lástima que ya había acabado. También sintió una necesidad de llevarla a la papelera de reciclaje, pero algo no la dejó. Quiso tenerla como recuerdo. Trató de tranquilizarse más, respiró hondo, y decidió tomar una ducha para relajarse.

   Siempre ha habido de los mejores hackers que son capaces de entrar a cualquier cuenta, o a cualquier computadora, para acceder a su contenido. Rita tuvo razones para dudar al acceder al mundo de la web profunda; uno de esos motivos, era el contenido de esa carpeta ‘’Para Sean’’; mientras se bañaba, hackearon tanto el contenido de esa carpeta, como su webcam… El quién sería siempre un misterio sin resolver… O tal vez, esa identidad sólo ella lo desconocería.

   Cuando terminó de ducharse, se fue a su cuarto y se quitó la toalla, se secó y sin siquiera ponerse ropa (pues se sentía segura a pesar de que sus padres habían salido a una fiesta y regresarían tarde), tomó el celular y le escribió a Sasha, preguntándole qué fue lo que ella había visto en la Deep Web. Luego de redactar y enviar el mensaje, escuchó un poco de música, fue a su computadora a revisar su Facebook, y luego de 10 minutos fue que se vistió. Realmente se sentía confiada y segura en la comodidad de su habitación. Lo hizo todo, sin darse cuenta de que la cámara de la computadora, tenía una muy tenue luz de encendido…

(Presente)

   Ahora, estaban en la fiesta de la ciudad:

-¡Hola Sasha! –

-Umm. Hola Rita –

-¿Cómo estás? ¿Te estás divirtiendo? –

-Sí, supongo –

-Oye, ¿Fuiste capaz de visitar esa tal Deep Web? –

   Sasha quedó impactada con la pregunta:

 -Sí. ¿Por qué? ¿Qué viste? –

-Oh pues, habían unos videos que mostraban asesinatos y cosas así. Fue bastante desagradable, pero lo superé rápido –

   Le sorprendió que dijese todo eso con tanta naturalidad; su comportamiento, a veces, resultaba impredecible. Sus pensamientos se esfumaron cuando unos niños corriendo tropezaron ligeramente con ella.

   Justamente esa noche, se celebraba que la navidad se acercaba, y las luces de la festividad se encendían esa noche. Era un motivo de celebración para todo el pueblo, y muchos jóvenes y adultos se reunieron en la Gran Plaza Principal para celebrar. Y allí es donde las chicas se encontraban…

-Esto… Rita. ¿Has sabido algo de Lola? –Preguntó Sasha. No podía decirle a su amiga que Lola había sido secuestrada; entraría en pánico, se desesperaría y tal vez tendría uno de sus ataques histérico-depresivos ya que Rita era demasiado nerviosa y emocionalmente inestable. Además de los problemas que habría alrededor del pueblo involucrándolas a ellas, y con lo que buscaban en el internet. Entonces, Rita respondió:

-La verdad no. No he sabido anda de ella, y la verdad ya es para preocuparse –

-¿Y de Kaina? –

-Kaina se fue a celebrar en donde unas primas en la ciudad del este –

   Pasaron unas dos horas, y Rita hablaba con algunas amigas, mientras Sasha sufría en silencio esa terrible verdad. Se decía que no era posible que esa fuese Lola, y que tal vez era una confusión, pero no llegaba a convencerse de esto, porque en el fondo sabía, que en realidad sí era ella. Todo concordaba: La fecha de su desaparición, el secuestrador, la foto… Era ella, definitivamente.

   Sintió una la vibración de su teléfono, lo sacó y vio en las notificaciones, que a su WhatsApp, había llegado, un video y 25 imágenes. Extrañada, no sabía quién era el remitente pero igual abrió los archivos.

   ‘’No puede ser’’

   Rita seguía hablando animadamente; prácticamente ya se había olvidado de lo ocurrido anteriormente con esos videos de la Deep Web. De un momento para otro, se dio cuenta de que todos, absolutamente todos a su alrededor y en toda la fiesta, revisaban sus celulares, y quedaban impresionados con lo que veían: Unos quedaban boquiabiertos, otros se reían y parecían disfrutar de lo que miraba. Cuando se les acercó a unas de sus amigas para preguntar lo que veían, éstas le respondieron con una mirada fría e inexplicable. La miraban como si fuera una puta.

   Llegaron unas notificaciones a su celular. Vio los archivos y quedó sorprendida, impactada, y congelada. ‘’No es posible; no… no puede ser’’. Soltó su teléfono asustada por lo que vio:

   Apareció un video suyo grabado desde la webcam de su computadora; en el video, aparecía desnuda y escuchaba música, hablaba por teléfono; justamente lo que había hecho la noche anterior. Aparte del video, unas fotos estaban adjuntas: Eran las que formaban el contenido de la carpeta ‘’Para Sean’’.

   Ella había tenido un novio llamado así, hace unos 3 meses, y cuando él se fue de viaje por cuestiones familiares, le pidió que le enviase imágenes sin ropa en diferentes posiciones provocativas, y tocándose, mostrando su desnudez y atributos por completo. Su fuerza de voluntad flaqueaba cuando trataba de hacer algo por alguien más, por lo que no pudo negarse al hacerlo. Unas semanas después, ellos rompieron la relación.

   Pero eso no importaba ahora. Sintió miles de puñaladas cuando todos la miraron. Ahora el centro de atención era ella y no la fiesta. Humillada, comenzó a llorar y escapó de ese lugar.

   Cuando Sasha se dio cuenta de que su amiga se había dado a la fuga, se dio cuenta que, por el camino que tomaba, iba a ocultarse en su propia habitación, en casa de sus padres. Por lo cual, Sasha decidió ir a su propia casa, y comunicarse con ella vía Skype. No quiso estar realmente a su lado, pues temía los prejuicios de los demás con respecto a que pensaran que ella también era así. Su orgullo y ego le ganaron, y salió corriendo hacia su casa.

-¿¡¡¡Por qué me dijiste que buscara esa web?!!! ¿Por qué? ¿Qué te he hecho? –

-Rita, escúchame, no tuve nada que…—-

-¡¡Eso pasó porque me dijiste que buscara eso!! ¡Todo es tu culpa, maldita zorra! ¡¡La gente entró a mi computadora y publicaron todo eso!! –

-Créeme que no hice nada. No sabía que esto pasaría –

-Tú siempre me arrastras a tus mediocridades y estupideces. ¡¡Soy una idiota, una maldita idiota por hacerte caso!! –

-En serio, lo siento. ¿No será que dejaste encendida tu cámara? –

-¡¡No la usé en todo el día!! –

-… Rita –

-¿Sabes que hasta mis padres lo vieron? Ellos volvieron en la madrugada de una fiesta, y les llegaron esas fotos y videos. Ahora están peleando abajo en la sala acerca de qué hacer conmigo –

-¡¡ ¿Y sabes de quien es la culpa?!! –

-¡¡Tuya, por tomarte fotos tu culo para ese tal Sean el cual te advertí mil y un veces que no era bueno para ti!! ¡Ni siquiera para algo pasajero, y aún así no me hiciste caso! Así que la culpa no es de nadie más, sino tuya, también por no borrar esas fotos de tu computadora. ¿Eres retrasada o qué? –

   Rita colapsó en llanto. Gritaba, lloraba y pataleaba. En ese momento, era la persona más desafortunada del mundo.

-Pero sabes, esas páginas me ayudaron en algo muy importante –

   Rita volteó para ver a Sasha mientras hablaba.

-Descubrí dónde está Lola –

-¿Qué? –Respondió mientras trataba de contener y secarse las lágrimas.

-Sí. Mira esto –

   Sasha le mostró la foto donde ella aparecía en medio de muchas mujeres.

-La noche en que entré a la Deep Web, me apareció un video en vivo donde un loco maniático mataba a varias mujeres con un ácido. Y en una escena, aparecieron esas mujeres, y entre ellas Lola –

-Pero ella, ¿ella está bien? –

-No lo sé, pero el siguiente programa debe ser esta noche. No sé que pase hoy –

-¿Por qué no dijiste nada? –

-Porque… No lo sé, estaba asustada –

-Debemos… Debemos llevar esto a la policía –

-Creo que tienes razón –

-A partir de ahora, no volveré a entrar a esa web –

-Concuerdo –

   Rita volteó porque escuchaba que alguien subía directo a su habitación.

-Debe ser mi papá –Dijo mientras se le volvían a salir las lágrimas otra vez –Fue el que más se molestó –

-Déjame hablar con él. Le diré que yo tuve que ver con eso –

-Pero… ---

   El sonido de la puerta abriéndose interrumpió la conversación. Cuando Rita volteó, esperó ver a su padre con la cara roja del disgusto. Pero no fue así. Lo que entró por esa puerta fue un hombre fornido, grande, vestido de negro, con una palanca en la mano derecha y con una máscara de goma de un payaso triste en el rostro: El Mensajero. Rita al verlo gritó del susto, y lo mismo hizo Sasha. Antes de que Rita pudiera hacer algo, el hombre golpeó lateralmente el rostro de la chica con la palanca, quedando mirando de nuevo hacia la webcam. Sasha le decía a Rita desesperada que saliese de allí, pero sin darle oportunidad, el Mensajero clavó la punta de la palanca en la cabeza, justo detrás de su mandíbula. El rostro de terror de Rita se mantenía, mientras sin hacer nada más, movía los ojos frenéticamente. Entonces, la punta de la palanca salió desde la boca de la chica, haciendo que salpicase sangre al monitor y al resto del cuarto. El asesino soltó un fuerte bramido, y acto seguido ‘’hizo palanca’’ con la mandíbula superior de Rita, haciendo que esta se desprendiera de la mandíbula inferior. Del cuerpo sin vida, salían enormes chorros de sangre, además de ofrecer un espectáculo digno de ser visto por sadomasoquistas y sociópatas.

   Sasha ahogaba sus gritos con una mano, mientras respiraba desesperadamente. Entonces el Mensajero limpió la sangre de la cámara, sacó un papel de uno de sus bolsillos y lo mostró a la cámara: ‘’Estamos en todas partes. Eres l@ siguiente’’. Y se fue.

   Inmediatamente el monitor quedó en negro, y apareció un mensaje que decía:

‘’El Mensajero está en camino’’.

Confrontación Editar

   Había corrido mucho, y estaba casi completamente fatigada, pero pudo llegar a la estación de policía. Cuando entró, le pidió auxilio al primer hombre de uniforme que vio. Parecía un novato. Ella con desespero le empezó a explicar todo, pero él no entendía nada por la velocidad con la que lo decía. Le dijo que se calmara y le invitó a sentarse, pues llamaría al capitán para que hablase con ella. Con inquietud, obedeció y esperó al hombre que podría ayudarla.

   Trataba de firmar los papeles lo más rápido posible. Se sentía como un niño, apurado porque su madre terminara de retirar su dinero en el banco, para poder ir frente a la televisión y ver su programa favorito. Sólo que en este caso, su madre, era su cargo mismo, y en lugar de un banco, era una estación de policía.

-Bien, señor alcalde, sólo firme aquí y aquí, y oficialmente se habrá librado la estación de cualquier responsabilidad acerca de la fábrica –

   Firmó, y suspiró aliviado; ya estaba a punto de terminar. De reojo, vio a una chica bonita que parecía desesperada, y le hablaba al capitán Maples. No le dio importancia sino hasta que escuchó la frase Deep Web. ‘’Deep Web. ¿¡Deep Web?! ¿Cómo esa niña sabe de algo así?’’ Disimuladamente, continuó escuchando el testimonio; ella dijo algo también de una amiga suya secuestrada por un… ‘’ ¿Hombre con máscara de payaso? Ese infeliz se las verá con las consecuencias de no ser cuidadoso’’.

   Cuando terminó la conversación, ella nerviosamente sacó su teléfono y comenzó a revisarlo. El alcalde, también sacó su teléfono, pero para avisarle al ‘’superior’’ acerca de que Smile la había cagado. Casi se le cae celular cuando la chica exclamó: -¡Ya sé dónde se encuentra Lola! –

   Es oficial. Marcó el número.

   ‘’No sé cómo no lo había visto antes. No es posible; estuve tan cerca de ella’’. Sasha no notó que en una esquina de la fotografía que había tomado, aparecía una pequeña ventana, en la que claramente se veía un contenedor viejo de gas, igual al de la vieja fábrica. Bingo.

   Ahora, sólo restaba esperar a que el oficial le hiciera caso con respecto a lo que le iba a decir… Entonces, al otro lado del pasillo, estaba un hombre gordo hablando por teléfono. Le parecía familiar: ‘’El alcalde’’.

-Sí, ese maldito payaso de mierda hizo que todo se echase a perder. Ahora hay una chica que sabe dónde se grababa todo –Dijo el alcalde.

-El Mensajero irá a por los dos. Ya sabemos cuál es la chica a la que se refiere. Lo más obvio es que vaya hacia allá, pues querrá salvar a su amiga –Respondió una grave voz del otro lado de la línea.

-Exacto –

-Ni Smile ni ella pasarán de esta noche. El Mensajero no suele fallar –

-Eso espero –

-Ah, una cosa más, señor alcalde –

-Diga… -

-Le aconsejo, que de ninguna manera, u otra, trate de pasarse de listo no nosotros –

   Llamada terminada.

   Le asustó esa advertencia, pero no le dio importancia, porque cuando vio a la chica, le hizo saber, que moriría.

   Se había pasado el dedo por el cuello. Ese hombre, el alcalde, debía estar involucrado. ‘’De seguro que acaba de hablar con el asesino de Rita, o con el que lo mandó’’. Que el alcalde estuviera involucrado, sólo significaba algo. Ya no podía confiar en los oficiales, pues ellos estaban bajo su mando por ser el alcalde.

   Casualmente, él llamó a uno de los oficiales, le dijo algo al oído, y entonces el oficial le ordenó a Sasha que se acercase hacia ellos. Casi involuntariamente, dio unos pasos hacia atrás, ignorando las órdenes del agente. Echó a correr.

-¡Oiga, usted! ¡Deténgase! –

   Luego de pasar mucho tiempo lejos, al fin podría estar en casa con su hija. Sabía que podía defenderse sola, pues procuró educarla bien, aunque se hubiese vuelto un poco extrovertida con el paso del tiempo. El padre de Sasha se bajó del auto, junto con el regalo que le había comprado… Buscó las llaves en su bolsillo, e iba abrir la puerta si no fuese porque vio una sombre que se escabulló por el lado derecho de la vivienda. Fue a investigar y dobló a donde había visto la silueta. Pero entonces vio una ventana que mostraba que el interior de la casa estaba completamente a oscuras y desordenada, como si hubieran entrado buscando algo. Y sintió un fuerte golpe en la espalda, y cayó al suelo. Con dificultad se giró, y vio que su atacante era un hombre grande, de ropa negra y con una máscara, pero no pudo detallarla, porque el atacante lo tomó por el cuello con las dos manos, y lo arrojó hacia la ventana. Ésta se quebró y él quedó dentro de un pasillo, aparte de los cristales rotos, notó que había un líquido en el suelo. Lo último que el padre de Sasha, Jovan, vio, fue que ese hombre, encendió un cerillo y lo lanzó dentro de la casa, y ésta se prendió fuego, con él dentro. Sucumbió a su destino, que era ser consumido por las llamas dentro de su propio hogar.

   Entonces, El Mensajero decidió ir a por sus próximas presas: Sasha y Jared.

   Sistema de aire, listo. Miel listo. Chica, listo. Humo divertido, listo. Faltaba sólo diez minutos para que comenzara la función. Sonó su teléfono:

-Aló –

-Jared, estamos acabados –

-¿Qué? ¿A qué te refieres? –

-Nos han encontrado. Alguien se dio cuenta de que la fábrica es donde están las mujeres, y eso pone en riesgo al alcalde; van a deshacerse de todo –

-No me jodas. ¿Quiénes? –

-‘’Ellos’’. El Mensajero ya va para allá, es lo que me dijo mi informante –

-Maldición. No puede estar pasando, mi show comenzará en unos minutos –

-¡Olvídate de esa mierda! Van a matarte en cuanto te encuentren –

-Pues aquí los espero. Ya no le temo ni al Mensajero, ni a La Cartera, a nadie. Igual, puedes ir buscando nuestra próxima ciudad para irnos, y comenzar de nuevo… Podría ser algo grande como… -

-No –

-… ¿Qué? –

-Dejaré esto –

-No me jodas, pedazo de mierda –

-Jared, esto es demasiado para mí. Todo es muy peligroso, y no me gusta lo que implica trabajar en esto –

-¿¡Me estás abandonando?! –

-Jared… -

-¡Porque si es así, yo mismo acabaré contigo! –

-¡Jared! Escúchame por una vez –

-¿Qué? –

-Tengo una esposa, y una preciosa niña recién nacida. Esta gente es capaz de lo que sea con permanecer en las sombras, y que nadie diga nada. Ya estoy amenazado –

-Nunca me dijiste lo que tenías familia –

-Porque era muy peligroso –

-Escúchame, no les va a pasar nada. Sólo ayúdame una vez más y listo –

-Jared, no lo entiendes porque no tienes una familia. Cuando entré a este negocio, no lo hice porque me gustara. Necesitaba el dinero para pagar la hipoteca, y para que mi esposa viviera cómodamente. Siempre quisimos una hermosa niña, y tuvimos felicidad, hasta que sentí los gatillos en mi nuca, producto de este negocio. Los amo tanto como para no ponerlos en riesgo por unos billetes manchados de sangre –

-¡¡No me hagas esto, Buitre!! –

-Lo lamento Jared. Fue un placer trabajar contigo –

-¡Maldito! –

-Sólo una cosa más: ¿Me matarás cuando logres encontrarme? ¿A mí y a mi familia, justo como estás pensando ahora mismo? –

-Buitre –

-Dime, Jared –

-… -

-… -

-Desaparece lejos. Procura que nunca te encuentren ni ellos, ni yo. Vete del país, tal vez sea más seguro. También hay unos fajos de dinero bajo unas baldosas en la sala de estrategias. Tómalos y huye con ellos –

-Gracias –

-Me salvaste el pellejo muchas veces. Es lo menos que podía hacer –

-Vete tú también. Morirás si no lo haces –

-Me conoces. Pelearé hasta el final –

-Espero ganes –

-Cuida bien de tu familia; debe ser tan especial como dices –

-Un asesino le salva la vida a mi familia. No sé cómo agradecértelo –

-No cantes victoria. Mientras más rápido huyas, menos probabilidades hay de que te encuentren –

-Gracias, Jared. Suerte. Y reconsidera si de verdad te gusta tu trabajo –

   Fue su última conversación con Buitre. Lanzó el teléfono lejos y gritó de furia, mientras no pudo dejar escapar unas lágrimas… Su lado humano salió por unos segundos a la superficie. Iba al set de filmación, cuando pasó delante de la celda de la más nueva, Lola. Entró, ella estaba en un rincón temerosa de lo que le fuese a hacer. Jared se echó a llorar sobre ella. La abrazó, y decidió que nunca quería separarse de nadie nunca más.

-Te curaré esa herida cuando escapemos –Le dijo a ella señalando la aguja en su muslo, que estaba empezando a infectarse.

   Corría por la frondosa vegetación; ya estaba segura de que había perdido a los policías que la seguían, pero era cuestión de tiempo para que estuvieran donde ella acababa de llegar: En la fábrica. Cuando la tuvo delante, supo que tenía que entrar como fuese. Entonces vio un conducto de ventilación, al cual podía acceder trepando unas cajas. Sabía que representaba muchos riesgos ir por la entrada principal y también por alguna ventana. No tenía que ser vista ni descubierta.

   Había recorrido el conducto por alrededor de un minuto, hasta que bajó hasta un extenso pasillo, con piso de rejilla oxidada y paredes manchadas de sangre y quemaduras en el metal. Detrás de ella, se hallaba una escalera que descendía; se aproximó a ella, y escuchó unas voces de mujer abajo. Se decidió.

   Descendió y se encontró con un lugar más estrecho, más oscuro y más sucio. Incluso había un fuerte olor a fetidez en el ambiente. Encendió la linterna de su celular y caminó lenta y cuidadosamente por el lugar… El plan era simple: Llegar, encontrar a Lola y escapar. Se oía fácil. Se escuchaban más voces. Ella se dirigió hacia ellas. Dobló en una esquina y vio a seis mujeres drogadas en el suelo, gimiendo sin poderse ni siquiera levantar. Fue cuando fue atacada por el aroma de la droga, en forma de humo. Se tapó la nariz con su mano, y buscó algo que le ayudara a respirar. Buscó por varios pasillos mientras contenía la respiración, hasta que encontró una mascarilla de calidad media. Cuando se la puso, notó que seguía oliendo el humo, pero a un nivel mucho menos fuerte que hacerlo sin mascarilla.

   De pronto, sintió que dos manos la tomaron por los hombros. Casi gritó, pero se contuvo. Giró y vio a una chica de unos 15 años aproximadamente, desnuda y drogada. Tambaleándose y con la mirada perdida, se acercaba a ella. Sasha se alejó pero ella la seguía. Cuando dobló una esquina para buscar una salida, tropezó con un callejón de punto muerto, y la chica estaba detrás de ella. No le temía, pero no quería estar cerca de esa chica por alguna razón. Algo en ella le aterraba. Cuando la alcanzó, se apoyó sobre ella, y la tocaba. Con un movimiento reflejo, Sasha la apartó empujándola fuertemente. La chica cayó al suelo, y no pudo levantarse. Cuando iba a cruzar sobre ella, una figura surgió de una de las calderas; sus pisadas eran pesadas, tanto que cuando pasaron sobre la chica en el suelo, le quebró el cráneo, matándola al instante. Delante de ella, tenía al asesino de Rita, y de su padre: El Mensajero.

   Estaba acorralada, y no podía hacer nada. El hombre tenía una palanca en su mano. Temblaba, y sudaba frío. Estaba petrificada mirando a la muerte enmascarada. Sin duda iba a morir allí. De pronto, desde el techo, cayeron unas gotas de un líquido extraño sobre el Mensajero, y éste empezó a sentir dolor, por lo cual casi pierde el equilibrio, y Sasha aprovechó esa oportunidad para escapar. Pero el Mensajero trató de golpearla con la palanca, y al tratar, rompió una de las tuberías que contenían gases inflamables, puestos a funcionar otra vez por Jared para sus trucos.

…  

   Había estado tan ocupado, que olvidó terminar de limpiar el ácido del programa anterior, y terminó de derramar este por la rejilla que daba a la sala de calderas. Pero ya no importaba: Dio comienzo al espectáculo. Saludó como siempre, mucho entusiasmo y cinismo, pero sentía una profunda preocupación por los que irían por él.

-¡Ahora, quisiera que vieran a mi chica especial de hoy! –

   Jared mostró a una mujer drogada, cubierta de miel pura. Para darle un toque más sádico al programa, Jared lamió la miel (podía sacar su lengua desde la boca de la máscara) de algunas partes del cuerpo, como los glúteos y los senos. Entonces le ordenó que entrase a una cámara con un cristal transparente. Estando dentro ella, Jared cerró la puerta fuertemente, se dirigió a un panel de control y dijo:

-¡¡Que comience la función!! –

   Jaló una palanca, y una ventila que expulsaba aire fue activada, y desde allí, salió un enorme enjambre de abejas que inmediatamente atacó a la mujer, mientras esta gritaba desesperadamente.

-Por cierto, descubrí que ella es un poco alérgica a las abejas –Dijo, y luego soltó una carcajada malévola.

   Volvió a usar la misma palanca unos minutos después, y se extrajo el aire del lugar, llevándose a las abejas con el aire, y cerrando al ventila. Jared tomó la cámara, se dirigió al lugar, abrió la puerta, y mostró detalladamente el cadáver irreconocible de la chica: Tenía sangre y pus saliendo de su boca y oídos. Estaba completamente hinchada y con un horrendo color purpura. Parecía un saco de carne y sangre con bultos que alguna vez fueron extremidades. Luego de esto, sonó un golpe proveniente de la sala de calderas. Jared se apresuró a terminar el programa. Alguien estaba allí.

   Había tenido suerte al escapar del Mensajero, pero igual tenía que encontrar a Lola. Pasó por el pasillo del principio, cruzó la puerta al otro extremo, y se fue a otro pasillo con un cuarto a  la derecha. Entreabrió la puerta y vio a una chica en una esquina de la habitación con una pierna herida e infectada: Lola. Ese tatuaje era inconfundible.

-Lola, al fin. Menos mal te encontré –

-Y menos mal te encontré a ti también –

   Cuando ella había cruzado la puerta, no revisó que detrás de esta se ocultase alguien: Ese alguien era Jared, quien seguía grabando con su cámara, ahora fija en un arnés en su pecho.

-Eres una intrusa. No me gustan las intrusas, y menos cuando quieren quitarme algo que me pertenece –

-¡Ella no te pertenece! –

-No me digas. Oye, vienes sola ¿verdad? –

-¿Qué? –

   Se escuchó un sonido cerca del pasillo, y Jared se distrajo con eso. Entonces Sasha aprovechó para golpearlo en la entrepierna. Éste se inclinó por el dolor, y Sasha tomó a Lola, y como pudo la sacó de la celda.

   Ya tenía a Lola. Sólo faltaba sacarla de allí. Ambas se encontraban en un lugar donde cuatro puentes convergían y se rodeaban de tubos y salas de control. Lola estaba débil, no podía sostenerse mucho, pero estaba consciente. Sin darse cuenta, ambas fueron alcanzadas por Jared, quien golpeó a Sasha en el rostro, mientras seguía grabando su programa.

-Ya te dije… Que no me gustan que me quiten las cosas, y menos que me pateen el mis gónadas. ¿A ti te gustaría se hago esto? –

   Jared pisó sus pechos, y el aire de los pulmones de Sasha se escapó, dejándola incapacitada hasta que se recuperase, y para ello, se quitó la mascarilla. Él se le acercó: -Dime una razón para no acabarte aquí mismo –

   Sasha señaló detrás de Jared. Cuando giró, vio al Mensajero parado tras suyo.

-Ahora en serio, ustedes dos, detrás de mí –Les advirtió Jared a las dos chicas. La cuestión era, o morir por el Mensajero, o tener una oportunidad con Jared, quien no era muy de fiar.

   Ambos rivales se encontraban cara a cara, a punto de enfrentarse en la pelea donde se suponía, una moriría, y el otro vencería. Jared reflexionó por un momento, y les dijo a las chicas:

-Si yo fuera ustedes, este es el momento perfecto para escapar –

   Ahora estaban solos. Uno contra uno. El Mensajero sacó su palanca, y Jared su hacha de carnicero. Colocó la cámara en el suelo. Comenzó la pelea.

   Jared atacó primero con el hacha, y le propinó algunas heridas en el pecho al enemigo, pero éste bloqueó uno de sus ataques y lo golpeó en el estómago con un rodillazo. Jared cayó al suelo, y el Mensajero aprovechó el momento para golpearlo varias veces con la palanca en la espalda. Antes de recibir el tercer golpe, Jared se giró sobre sí mismo alejándose del Mensajero, y evitando el ataque. Con dificultad se colocó de pie, pero su rival corrió hacia él y lo tomó del cuello y lo levantó en el aire. En ese momento, Jared usó su hacha para clavársela varias veces sobre la cabeza del Mensajero, y éste tuvo que dejarlo ir. Revisándose las heridas, el Mensajero vio que estaba empezando a sangrar, y dio un fuerte rugido. Se abalanzó sobre Jared, y este esquivó el golpe, haciendo que el Mensajero chocase contra la barandilla de la pasarela. Aprovechando esa oportunidad, Jared enterró sus dedos en los orificios de los ojos del monstruo, y este se desesperó mucho. Cuando Jared iba a atacar la garganta, el lacayo de sus superiores lo tomó por el brazo, lo jaló hacia él y le propinó un fuerte golpe en la mandíbula, haciendo que cayera unos metros lejos de él. Y solo le tocó sentir los golpes de la palanca repetidas veces en su torso… Nada…

   Ahora, a por las chicas.

   Trató de levantarse la primera vez, pero no pudo. Vio el camino por donde las chicas y el Mensajero habían ido. ‘’Lo había olvidado. Si llego a tiempo, podré acabarlo’’. Una característica de Jared, es que siempre tenía reservas de todo lo que usaba. Al segundo intento logró levantarse, pero escupió algo de sangre. No le dio importancia, e iba a irse, cuando vio algo que se le había caído a su enemigo: Una caja de cerillos negra. ‘’Perfecto’’. Tomó su cámara, con el arnés que llevaba puesto, la aseguró de nuevo en su pecho y  siguió grabando…

-Sólo un poco más. Ya casi llegamos –

   Desesperadas y agotadas, ambas iban en camino hacia la salida, pues vieron un viejo cartel de señalización de seguridad. Cuando ya estaban cerca, ambas recibieron un mismo golpe por la espalda con algo metálico. El Mensajero las había alcanzado. Lola recibió los demás golpes en la cara, por lo que cayó desmayada y sangrando.

-¡Déjala en paz! –Gritó Sasha.

   Pero ahora era su turno. El gran hombre la golpeó con la palanca en las piernas y luego en el torso, haciendo que se retorciese de dolor. Pensó que ya sería su final, pero vio que detrás del atacante, apareció Jared, que le hizo una seña para que no hiciera ruido que le alertara de su presencia. Cuando el Mensajero le iba destrozar el rostro con la vara metálica, Jared le quitó el seguro a una cadena, y lo que sostenía en el techo, eran unos litros más del ácido que había usado anteriormente. Todo el ácido cayó sobre el Mensajero, pero también sobre los pies y brazos de Sasha cayeron chorros y gotas del líquido. El Mensajero empezó a retorcerse violentamente, y Sasha se apartó rápidamente de él. Entonces, Jared encendió un cerillo, e iba aprenderle fuego al hombre, pero éste le golpeó en el rostro, y la llama cayó; sin embargo, había hecho contacto con un poco del líquido, por lo cual la flama pequeña, junto con el ácido como combustible cayeron hasta la sala de calderas.

   El Mensajero, con doble intención, se desplomó sobre Lola, aplastándola y corroyéndola con el ácido.

-¡No! ¡¡Maldito hijo de perra!! –Gritó Jared enfurecido.

   Pero ya no había tiempo; en la sala de calderas habían hecho contacto el fuego con el gas inflamable, por lo que primero hubo una explosión abajo, y era cuestión de segundos para que el fuego alcanzara los pasillos. Tanto Jared como Sasha corrieron hasta la salida, y cuando la cruzaron, las ventanas y puertas bloqueadas dieron paso al fuego.

   Ya estaban fuera; pero ninguno de los dos consiguió lo que querían. Sasha había perdido a Lola. Y Jared perdió a Lola, su hogar, y las otras decenas de mujeres que en ese momento eran consumidas por las abrasadoras llamas. Casi se podían escuchar los gritos desde el exterior. Quitó la cámara del arnés, la apuntó la cámara hacia su rostro y dijo:

-Esto es todo por hoy… No dejen de verme –pero lo dijo sin el mismo ánimo sádico y maquiavélico de siempre. Y apagó la cámara.

-Lo he perdido todo. Absolutamente todo –Dijo Jared al mismo tiempo que se quitaba la máscara y la arrojaba al suelo. Comenzó a llorar…

-Pero tú, tuviste que ver con esto. Tú –dijo señalando a Sasha pero sin dejar ver su rostro –Tú vendrás conmigo –

-No, por favor. No… No –

-¡Cállate! Ahora, estarás en lugar de Lola. Créeme, hagas lo que hagas, no tienes opción. También lo perdiste todo –

-¡No es cierto! …–

-¿Ah sí? ¿A quién tienes? ¿A tu madre o a tu padre? –Los ojos de Sasha brillaron con esa última palabra. –Así que tienes padre ¿no? –

-Ni se te ocurra hacerle daño –

-No hace falta, porque ya se lo han hecho –

-A… ¿A qué te refieres? –

-A ese monstruo que nos atacó –

-Esa… cosa, no sabe quién es mi padre, y no le ha hecho nada. Él no tiene nada que ver -

-No lo conoces. El Mensajero es capaz de matar hasta a tu maestro de primaria por haber estado hablando contigo si te lo encontraste hace poco –Entonces se giró, y dio a conocer su rostro –Si me demuestras que tu padre está en tu casa, vivo, te dejaré en paz – dijo Jared sabiendo, que él ganaría.

   Sasha trataba de asimilar lo que había ocurrido. Él se acercó hacia ella, y pudo detallar su cara gracias a la luz de las llamas: Era joven, de más o menos 18 años; bastante apuesto, y de piel clara. Ojos verdes y cabello castaño oscuro.

-¿Quién eres? –Preguntó ella con mucho miedo.

-Llámame Jared –

   Sangrante, golpeado, y quemado. Y sin embargo, vivo… Las heridas del Mensajero tardarían en sanar, pero ese fue uno de sus talentos: Soportar el dolor. Esto fue lo que le ayudó a seguir moviéndose aún con el fuego rodeándolo, y a crear una salida atravesando y saltando una ventana.  Era la primera vez que el Mensajero tuvo que escapar de una pelea. Sintiéndose derrotado, emitió un grueso y potente rugido que llegó hasta el otro extremo de la fábrica, donde Jared supo que él seguía vivo.

-¿Ese es…? –

-Sí. Es él –

   Ambos, Mensajero y Jared, casi se lograban ver a través del fuego. Parados uno frente el otro, juraron venganza contra su más peligroso enemigo.

-Me las pagarás. Te mataré, Mensajero –Y Jared se fue con Sasha a través de la vegetación.

   Jared la recostó en la hierba, y le dijo:

-Ahora que viste lo que el Mensajero le hizo a tu papá, y a tu casa, tienes dos opciones: La primera: Vuélvete mi ayudante, me obedecerás en lo que yo te diga, y me serás útil, en todos los aspectos, pero no morirás ni sufrirás maltratos, pero tendrás que satisfacerme. La segunda: Serás la primera de mi nuevo grupo de chicas de espectáculo; te drogaré, y abusaré de ti de todas las maneras que yo quiera, hasta que sangres por todo el cuerpo, y cuando me canse de ti, serás la protagonista de mi programa, y no volverás a ver la luz del sol. Elige.

   Todavía con lágrimas en su rostro, fue forzada a elegir. La pérdida de su padre podía lamentarse después. Ahora había algo peor… Elegir…

   Eligió. Ahora tendría que ir con él a donde fuera, y hacer lo que él le ordenara; igual, ya no tenía nada más porqué vivir…

-Escucha, no quise tratar a Lola como un objeto, pero fue lo que surgió en ese momento. En realidad quería que se salvase, pues usé su hombro para llorar cuando me abandonaron otra vez –

   Sasha sólo miraba… Entonces Jared la levantó del suelo y la acercó a su rostro.

-Incluso creí que serías capaz de salvarla, pero no fue así. Pero lo más importante ahora: Debemos largarnos de aquí, ahora–

Alianza de dos Seres Inseparables

   Estaba completamente… En la ruina. Ya no tenía a su padre, dos de sus amigas habían muerto, no tenía hogar, y tuvo que acceder a ser la esclava de un asesino en serie… Miraba las luces de la ciudad a través de la ventanilla del auto de Jared (el que había tenido escondido en un aparcamiento de un conocido suyo), sólo deseaba poder despertar de esa pesadilla. Pero no iba a ser así. Se detuvieron, y sin darse cuenta, tuvo que bajarse y registrarse a su nombre en un motel. Había hecho todo absolutamente sin pensar, pero no fue sino hasta que entró junto con Jared a la habitación, que recuperó el sentido común. Ahora quería escapar, huir, buscar ayuda… Pero en el fondo sabía, que estaba completamente sola.

   Había una cama King size, un pequeño televisor de LCD, una nevera pequeña con champán, un pequeño baño y una cómoda con una silla y espejo.

   Sasha pensó que en cualquier momento, él se antojaría, y la violaría hasta más no poder. Eso fue lo que impulsaba su pensamiento de escape…

-Por si las dudas, no pienso hacerte daño –Dijo él, disimulando el dolor que sentía por la pelea.

   Sasha no confió en ese comentario, y siempre se mantuvo cercana a la puerta por si tenía que escapar.

-Pero ten en cuenta, que no quiero que me abandones –

   No entendía cómo alguien como él, un asesino serial, pedía tal cosa. Otro tipo de criminal le hubiese pedido sexo a cambio de mantenerla viva, pero él le pedía que estuviera a su lado. Parecía que su personalidad cambiaba al tener o no la máscara puesta.

-¿Por qué le hiciste eso a Lola? ¿Por qué la secuestraste? –

   Jared estaba tratando de buscar el canal de deportes en la televisión, pero esa pregunta le petrificó por completo.

-¿Por qué ella fue a esa fiesta, justo esa noche? –

-No lo sé –

-Quería satisfacer un antojo de entretenimiento. Bailar y estar un rato con sus amigos. Yo no buscaba nada de eso... Si no otra cosa, pero ya vez: Yo tampoco sé porqué lo hice, ni nunca sabré la razón porque lo hago. –

-Mataste a tantas mujeres ¿Verdad? ¿A cuántas? –

-Soy como… Como un maldito niño, que agarra al indefenso saltamontes y lo condena al ponerlo en un vaso con hormigas adentro. Aunque sabe que está mal, lo contenta y lo sigue haciendo. Sé que lo que hago está mal, pero algo me impulsa a seguir haciéndolo –

-¿Por qué…? ---

-Fin de la conversación –

-Pero…---

-¡Fin de la conversación! Y puedes alejarte de la puerta. Te dije que no te haría daño si te quedas aquí –

   Ella se alejó de la puerta, y fue al baño. Cerró con seguro, y se lavó la cara. Quería poder asimilar todo lo que le sucedía, pero le era muy difícil.

   Cuando salió, Jared la sujetó de los brazos, la arrojó contra el marco de la cama y la esposó de modo que no pudiera escapar sin la llave, y antes de que ella pudiera gritar la amordazó.

-Te dije que no te haría daño, así que deja de moverte –

   Sasha pataleaba y se movía desesperada para tratar de librarse de las esposas, pero era inútil.

-Voy a buscar unas cosas, y algo de comer. ¿Te traigo algo en especial? –

   Jared lentamente se acercó a ella y le quitó la mordaza, pero le tapó la boca con su mano. Y repitió la pregunta mientras le destapaba la boca. Ella no respondió, sino que lo miraba con furia y confusión.

-Ya vuelvo –Dijo mientras le volvía a poner la mordaza. Y se fue.

   Habían pasado 15 eternos minutos de intentos fallidos por librarse de las esposas metálicas, pero era en vano. Entonces Jared regresó, con una bolsa grande y una mochila de viaje. De la bolsa sacó un sándwich y lo puso en la cama:

-El sándwich es para ti. Come si quieres – Acto seguido, Jared le quitó la mordaza y la liberó de las esposas con una llave. –Ten en cuenta de que lo hice porque todavía no confío en ti –

   Sacó una bolsa de papas fritas y una bebida energética, y le ofreció de ambas a Sasha, y esta negó.

   Jared sacó una computadora de la mochila, la encendió y la colocó en la cómoda. Mientras esperó a que cargara, comió papas y preparó un poco del champán de la nevera. Sasha, nerviosa y silenciosamente, comía del sándwich que él le había traído… Cuando la computadora estuvo lista, Jared se sentó en la silla y accedió a la Web Profunda. Y se dedicó, usando la cámara, a subir el episodio de esa noche, sabiendo que dejaría un sabor agridulce en la boca de sus fans. Suspiró de alivio, pero eso era lo que menos tenía. Entonces se le abrió un video de repente, tal como sospechaba que pasaría. Sasha se acercó para ver el video, pues tenía curiosidad, pero mantuvo cierta distancia de Jared:

   La escena mostraba a una niña africana, con una cámara en la mano y un bebé en la otra. Grababa delante de un espejo, para que se viera tanto ella como el pequeño niño. La niña parecía tener unos 15 años, tal vez, no muy madura. Ella comenzó a besar a sien del bebé, cada vez más y más apasionadamente. El bebé sólo reía un poco por la sensación; entonces, la niña dio un paso al frente, e impulsó y lanzó al niño frente suyo, y éste no cayó al suelo, sino por un enorme agujero en este. Ella, con la cámara, graba que la criaturita cayó sobre lo que parecían manos oscuras que desgarraban y mataban rápidamente al niño. No duró ni 5 segundos su llanto luego de caer. Con una linterna, la camarógrafa dio a conocer que los que mataron y devoraron al bebé, no eran más que niños pequeños desnutridos, que recurrieron al canibalismo.

-¿Cómo a alguien le puede gustar un video así? –Preguntó ella impactada.

-No todo lo que aquí se encuentra es para entretenimiento –

   No supo que responder.

-¿Cómo descubrieron lo de la Web Profunda? ¿Habían entrado antes? –

-No. Y lo escuché, por ahí, en la calle. No sabía que pasaría todo esto –

-Escucha. Esto no es para todos –Empezó a narrar Jared –Hace unos meses atrás, me di cuenta de que alguien anónimo había visto uno de mis videos, pero ni él, ni sus amigos estaban preparados. Así que cuando decidieron alejarse de esto, apareció ese… Monstruo gigante, al que llaman el Mensajero. De tres jóvenes, sólo una quedó viva, y conocí quien era por algunos informantes míos. No sé si está viviendo feliz o ya está muerta gracias a mis superiores. Y ahora, nos quieren muertos: A ti porque sobreviviste a él una vez, y a mí porque me les he revelado –

   Silencio entre los dos…

-No somos nuestros propios jefes, sino como unos zánganos mal dirigidos; en este momento, estamos bajo la mira de los superiores de esta empresa: Te quieren matar, por haberte escapado del Mensajero, y a mí por casi desvelar mí trabajo, lo que nos pone a todos los trabajadores en riesgo.

   La Deep Web es sólo para aquellos que estén preparados. Los que no, querrán salir, pero la única forma de hacerlo, es muriendo. Tal y como lo quería el Mensajero. Cuando escuchaste acerca de esta Web, le diste tu alma al diablo en bandeja de plata –

   Y Jared empezó a beber champán. Le ofreció a ella, y también se negó.

-No hay nada que celebrar –Dijo él –Sólo lamentarnos por los errores que hemos cometido en la vida, aunque sea los más pequeños. –Y seguía y seguía bebiendo –

-Oye, ¿Cuál es tu nombre? –

-Sasha –

-¿Sasha? Qué bonito nombre. *Trago* ¿Alguna vez te han abandonado, Sasha? *Trago* -

-Mmm, pues –

-Seguro que no. *Trago* El abandono, es lo peor que puede haber en la vida, y lo digo por experiencia. *Trago* He perdido la cuenta de cuántas veces me han abandonado. Pero quiero que eso cambie –

   Y Jared bebió directamente de la botella.

   Unos minutos después, él ya estaba ebrio. Casi se cae al levantarse de la silla, pero se sostuvo con la pared.

   Cuando Jared se recuperó luego de más de 10 minutos, le dijo a Sasha que descansara, pues él tenía trabajo que hacer en la computadora.

-Mañana será un día ocupado, debo reunirme con el alcalde –

-¿El alcalde? –Respondió nerviosamente, sin terminar de procesar lo ocurrido.

-Sí. Será divertido, pues él fue el que me delató con mis superiores, estoy casi seguro que fue él. Descansa un poco, podemos quedarnos unas horas más y de todas formas nos queda dinero. Ponte la ropa si quieres. Mañana será un día importante –

   Fue la primera vez, que Sasha compartió la compañía de un criminal en una cama.

   No podía pegar un ojo. Estaba durmiendo al lado… De un monstruo… Temía que la violara a mitad de la noche en cuanto ella se descuidara; ansiaba salir corriendo y gritar pidiendo auxilio, pero… Sabía que ese tipo de sentimientos no detienen a nadie de cumplir sus objetivos, lo que significaba que Jared haría lo posible, mataría a todos en el motel con tal de mantenerla a su lado. Y si lograba huir, no dejaría de buscarla. Ella estaba exhausta en todos los sentidos. Su cuerpo le pedía seguir acostada; no le respondía a sus gritos de auxilio y órdenes de huida… Su cuerpo la mantenía allí.

   Se movió… Sus latidos aumentaban cada vez más. Se congeló en cuanto lo vio levantarse de la cama, y en medio de la oscuridad tomó su máscara, puso la silla y la botella de champán de cabeza frente a la puerta  y se dirigió al baño. Obviamente, lo hizo porque aumentaría las posibilidades de hacer ruido si ella tratase de escapar… Sabía que esa podía ser su oportunidad; deseaba escapar… Nada. Su cuerpo la traicionó.

   Estaba temblando, temía; temía como nunca… Se lavó la cara en el lavabo, y se miró al espejo… Ahora estaba siendo perseguido por los mejores asesinos de los reyes del internet, y sólo una chica era lo único que evitaba que estuviese abandonado nuevamente…

‘’Úsame. Quiero hablarte’’

   Le habló… No quería hacerlo, pero lo vio en el espejo, y le ordenaba que lo hiciera… Estaba parado junto a él… Igual en aspecto, pero con ojos rojos y piel color carbón. Sonriente como siempre… ‘’Úsame’’.

-Háblame desde aquí, sin usarte. De otra manera, no te escucharé –le dijo él a aquella macabra voz forzada que venía de su cerebro, pero que a la vez no. Miró el reflejo de Smile, y se dio cuenta de que no le gustó que no usase la máscara.

‘’Simplemente odio cuando no me obedeces. ¿No has aprendido que eso conlleva a un castigo?’’

-No te cansas de decir estupideces ¿verdad? –

‘’Da igual. ¿Qué te parece la chica nueva?’’

-¿Sasha? –

‘’ ¿Cuál otra chica nueva hay? Es preciosa, ¿no crees?’’

 -No te atrevas –

‘’Wow, wow, para. No he dicho nada aún, y ya me dices que me calle…’’

-Prometí no hacerle daño –

‘’Tú lo hiciste… Yo no’’

-Maldito –

‘’Tranquilo, prometo que no le haré nada si me usas…’’

-No confío en ti –

‘’Vamos… ¿En serio no sientes apetito por ella? ¿No te da curiosidad la textura de sus senos? ¿O cómo se siente estar dentro de ella? Me das pena’’

-No lo haré… -

‘’Lástima. Recuerda que no puedes dejar de usarme, y la próxima vez que me uses, no te dejaré que estés consciente de lo que hagas, y será la última vez que la veas’’

-¡Ni se te ocurra! –

‘’En cierto modo, la estás matando ahora mismo’’

   Jared apartó la mirada del espejo y se lavó la cara otra vez, mientras Smile reía descontroladamente. Sintió una sensación de frío en todo su cuerpo, y al levantar la mirada, Smile lo había rodeado con sus brazos desde atrás.

‘’ ¿Y?’’

   Dudó un momento.

-Prométeme que no le harás daño. Es la única que me queda… -

‘’ ¿Te gusta?’’

-Por favor…-

‘’… De acuerdo, no haré nada malo. Ahora cumple tu parte del trato’’

   Mientras temblaba el pulso, cogió la máscara y la usó… Sintió un fuerte desespero al usarla. Siempre creyó que era una maldición: Como en esa película de Jim Carrey, la personalidad cambiaba con la máscara… Pero lo que realmente sucedía, era que un lado oscuro dentro de él, se hacía presente al ponerse la dichosa máscara de payaso.

   No le pareció extraño el deseo de ir y abusar de la chica, pero sostuvo su cordura. Entonces se quitó su maldición.

   Un niño caminaba entre lágrimas por un callejón oscuro. Estaba perdido… No, todo menos él, estaba perdido. Sin familia, hogar o alguien en quien confiar, no entendía si significaba algo seguir vivo, pero su inocencia no conocía el suicidio. Miró hacia atrás, y a lo lejos, vio una luz… Sabía que dentro de esa luz, estaba lo que restaba de su familia… Mientras miraba esa lejana casa en llamas, otra lágrima cayó por su mejilla… y siguió caminando hacia la oscuridad.

   Encontrándose en un pasillo lúgubre lleno de puertas de habitaciones, se escuchaban risas y gemidos entremezclados en el aire espeso lleno de humo de hierba; pero lo que le interesaba estaba adelante: Una puerta, la cual se alcanzaba a asomarse bajo ella, una luz blanca tenue. Siguió caminando mientras el humo se hacía más denso y las risas aumentaban. Cuando llegó entró, y en una habitación negra, había una computadora sobre una mesa. El monitor en blanco lo atrajo. Entonces apareció un texto, que decía:

SubMaster02-SP

   Entonces, se inició una conversación:

-¿Tienes nombre?

   El niño debía insertar su respuesta con el teclado, y así lo hizo:

-No se

-¿Dónde vives?

-No tengo casa

-¿Estás solo?

-Sí  -Una lágrima cayó sobre el teclado.

-¿Por qué lloras?

-Porque tengo miedo.

-¿Por qué tienes miedo?

-Porque estoy solo

-Ya no lo estás

   Los ojos del niño se iluminaron, pero el terror que lo dominó era incomparable.

-Ahora, nos perteneces

-¿Quién es usted?

-Muchas cosas somos nosotros

-¿Son?

-Sí, somos. A partir de ahora… Estarás con nosotros y tu nombre será… Jared.

-¿Jared?

   El niño se sorprendió, cuando la pantalla le mostró un rostro de un payaso macabro. Era una máscara, y alguien la usaba. El sujeto al otro lado de la pantalla, puso su mano en la cámara, y lentamente, el niño trató de hacer lo mismo y cuando ambas manos se juntaron, la habitación oscura donde se encontraba se iluminó, mostrando decenas y decenas de cadáveres cruelmente tratados, y al otro lado del computador, atrás de este, se elevaba un monstruoso hombre con máscara de payaso triste. Con su brazo, destrozó el equipo y empezó a perseguir al niño. Asustado, éste escapaba por donde entró, pero el pasillo había cambiado, a una especie de fábrica oscura, con pasillos y pasarelas. Escapando por ese laberinto, el niño dobló tantas esquinas, hasta que llegó a un callejón, con una puerta que indicaba una salida, pero una niña vestida con harapos de cómo 10 años bloqueaba el camino. En el suelo, habían, un hacha de carnicero y una máscara: La misma que había mostrado el monitor; junto a esos objetos, una nota que decía: '''“Úsalos y vive para nosotros”. El niño entendía lo que significaba, pero no quería hacerlo. Al escuchar los estruendoso pasos del monstruo tras de sí, sabía que no tenía opción. Por dentro pensaba que moriría, pues nunca mataría a otra persona, y menos a esa linda niña con lágrimas en su rostro, pero sin pensarlo mucho tomó la máscara y se la puso…  Su decisión cambió, pues apareció la voz… Esa maldita voz, que lo dominaría, por siempre.

   Sin hacerle caso a la muerte tras de sí, notó que se hacía cada vez más pequeña la niña, que tenía terror absoluto en su rostro: Terror y tristeza. El niño, que sin saber que ya no era un simple niño, levantó el hacha y mientras empezaba a reír macabramente, acabó con la vida de la niña.

“Lo siento mucho”'

Cuentas Pendientes Editar

 -¡Ahhhh! –Jared despertó de su sueño gritando una gran bocanada de aire… En realidad, había despertado de su pesadilla que se había vuelto realidad. Se relajó mucho al saber que estaba en un motel, y no es esa fábrica, siendo ese niño solitario. Miró hacia su acompañante, y ésta estaba completamente pálida; normal, Jared despertó gritando.

-Lo siento. Fue… una pesadilla. Vuelve a dormir –dijo Jared calmándose

   Ella no respondió, pero trató de dormir igualmente. Él no quería intentar hacerlo de nuevo, temía otra pesadilla, así que decidió ir a tomar algo de agua mineral que había comprado. Se inclinó por un fuerte dolor que lo golpeó en un costado del abdomen y en las costillas. Parecía que el efecto de la morfina que se había inyectado al salir la primera vez ya estaba pasando. Sin tratar de hacer mucho ruido fue hasta el bolso que había traído, sacó una jeringa y se mentalizó para que el líquido dentro de él le calmase el dolor. Suspiró, se recostó de la pared y deseó que toda esa pesadilla viviente acabase. Pero no estaba más que comenzando.

   Una luz salió de su lado de la cama. En la mesa de noche, su teléfono mostraba una notificación. Mientras su dolor se tranquilizaba, cojeó hasta la mesa de noche y revisó: Un WhatsApp llegó. Venía de un número desconocido, y mandaba un video de 30 segundos. Extrañado, se sentó en la cama y descargó el video. También pudo ver que Sasha estaba al fin dormida. Entonces, iba a darle reproducir video, pero llegó un mensaje que decía:

-Yo que ustedes, empiezo a moverme.

   Sin comprender nada, supuso que entendería algo al ver el video. Al reproducirlo, este mostraba a alguien grabando desde unos arbustos en la noche y capta el momento en que una sombra delgada pasa unos metros delante del camarógrafo. Era muy evidente que éste no quería ser descubierto. Entonces, la figura se detuvo debajo de un poste de luz amarilla, frente de un edificio iluminado con cerca eléctrica. La luz reveló que la sombra, era una mujer con una máscara blanca de payaso sonrojado; y el edificio, era un motel… En donde ellos estaban. La mujer sintió la presencia del camarógrafo y volteó hacia donde este estaba, pero este rápidamente se ocultó. Cuando la mujer fue a investigar, sigilosamente el sujeto se arrastró por los arbustos y se ocultó tras un árbol sin que fuese descubierto. O eso creía, pero de igual manera, el objetivo de la mujer era otro.

-¡Despierta! –

   Sasha se sobresaltó temerosa, y la luz del cuarto de repente en sus ojos la aturdieron.

-Sasha, empaca tus cosas, debemos irnos ahora –

-¿Pero qué pasa? –

-¡Sólo apúrate! ¡¡No podemos estar aquí mucho tiempo!! –

   Jared empacó su computadora y las provisiones básicas en su bolsa rápidamente, incluyendo las cosas de Sasha.

-Mierda –refunfuñaba Jared -¿Cómo fui tan estúpido? –

   Sasha no entendía nada, pero ayudaba a recoger la comida y empacarla.

   Un grito de mujer afuera.

-¡¡Abajo!! –susurró Jared, mientras apagaba las luces y se agachaba.

   Se escuchaban ruidos extraños y de golpes unos pasillos más allá, incluyendo gritos ahogados y quejidos. Jared sacó una pistola 9mm del bolso de viaje, y Sasha se asustó por un momento, reprimiendo un grito. Muy sigilosamente, Jared abrió la puerta quitando el seguro intentando no hacer mucho ruido, pero fallando. Rezaba para que “ella” no hubiese escuchado; entreabrió la puerta, y efectivamente, la mujer estaba buscándolos en una habitación al final del pasillo; Jared la había visto entrar, y sabía que no tardaría mucho. Preparó la pistola, se colgó el bolso y tomó de la mano a Sasha y salieron corriendo por el corredor. El vestíbulo principal estaba  a la izquierda, y cuando doblaron la esquina, vieron un cadáver apuñalado de una empleada del motel. Eso explicaba los gritos, pero no la puerta que se cerró fuertemente detrás de ellos por el pasillo que dejaron atrás.

   Siguieron corriendo y bajaron unas escaleras, y Jared le dio a Sasha las llaves del auto para que se adelantara; luego, él se volteó y disparó dos veces escaleras arriba, esperando acertar cuando la mujer se asomara, pero solo sirvieron como una advertencia. Se volvió y salió del motel esquivando el cuerpo del guardia de seguridad, y corrió hacia el auto; Sasha ya había encendido el Corolla y abrió la puerta para que Jared subiera, y así lo hizo. Cuando ambos estaban adentro, vieron a la mujer con la máscara de payaso en la entrada. Jared recostó con su brazo a Sasha al asiento y disparó por la ventana del pasajero hacia la entrada; la mujer corría mientras esquivaba los disparos, y sacó una MAC-10 con silenciador y disparó una ráfaga hacia el auto. Maldiciendo, Jared apretó fuertemente el acelerador, e hizo que Sasha se agachase, para evitar ser herida. Los disparos seguían por el parabrisas trasero, quebrando el vidrio, hasta que el alcance se perdió, y la pareja escapó por la autopista.

-¡¡¡Maldita sea!!! ¿Cómo pude ser tan estúpido? –Jared gritaba y se agitaba a sí mismo, poniendo a Sasha cada vez más y más nerviosa.

-¡Espera, alto! –

-Demonios, ¿Descansar en medio de esto? ¡¡¡¡ ¿Qué carajos me pasa?!!!! – Mientras gritaba, Jared perdía poco a poco el control del auto, y antes de que se saliesen de la carretera, Sasha sostuvo con fuerza el volante.

-Calma, por favor, calma –dijo Sasha. Al fin, Jared puso su atención en ella. –Jared ¿no? Por favor, cálmate. Mira la carretera y tranquilízate. Estamos… estamos bien, ¿sí? –

   Jared empezó a calmarse, y a dejar de gritar. En el fondo, agradeció de tenerla con ella, pero no quiso decirlo.

-¿Qué demonios pasó? –preguntó Sasha.

-Tuve que saberlo –dijo Jared.

-¿Qué? –

-Fue mi error. Nos buscan para matarnos y vamos a dormir a un motel. A partir de ahora, no debemos dejar de movernos; es peligroso estar quietos –

-Pero… ¿Quién era ella? –

-Creo… (El movimiento físico aceleró la aparición del dolor que la morfina había calmado, y él empezaba a mostrar signos de dolor) creo que era… la Cartera.

-¿Quién? –

-Una asesina de mis superiores… Es casi peor que el Mensajero –

-¿El monstruo de antes? –

-Sí, (dolor). Ese maldito, no va a parar… Hasta que estemos muertos –

-Okey, bueno, nos quieren matar… ¿no? –

-Sí, así es –

-¿Ahora qué hacemos? –

-No lo sé. Pero (dolor) no puedo dejar de hacer lo que hago –

-¿Es  broma? Tenemos que pensar en escapar ahora mismo… Esos videos tuyos, van a delatar el lugar donde estemos –

-No lo entiendes… Es como una maldita droga… No puedo parar. No debo. El (dolor) peligroso… Contenerme –Jared mostraba constantes signos de dolor. Sasha supo que lo primero era garantizar la seguridad de Jared, el único que podía mantenerla a salvo –Además, juré que lo haría toda mi vida… Es una deuda que tengo con ellos. Sabes, no todos me quieren muerto… Si dejo el programa, los que siguen de mi lado, también trataran de matarme. Eso (dolor) empeoraría las cosas… Y mucho –

-Está bien, está bien… Pero primero lo primero, debemos ir a un hospital –

-¿Qué? ¿Estás herida? ¿Estás bien? -

-Hablo de ti… Estás muy lastimado… Deben curarte antes de seguir…-

-No deberíamos parar –

-Oye, Jared. Sólo será un momento. Te darán calmantes y otras cosas. Luego seguiremos. Mira, estamos a una media hora de… Ah… Ese lugar… ¡Court Oaks! Sí, allí… Debe haber una clínica… Iremos allí y listo. Te sentirás mejor –

-Ni loco (dolor) pienso (dolor más intenso) ponernos… en riesgo –

-Jared, por favor, hazme caso. No estás bien… Déjame conducir, tú descansa –

-¿Qué? Tú deberías descansar –

-Por favor… Hablo en serio –

-Pero… ¿Cómo sé que no intentarás escapar? –

-Pues… No sé. Me salvaste la vida. No pienso en hacerlo –

   Llevaban 20 minutos de viaje y Sasha mantenía un buen ritmo en la carretera. Mientras trataba de descansar, Jared pensaba su próximo movimiento… Nueva York.

   Pero sus pensamientos se vieron interrumpidos porque su teléfono vibró. Un WhatsApp de otro número desconocido:

-No creí que saldrían de esa. Bien hecho…

   Molesto, Jared respondió:

-Mandando a tus mejores asesinos no podrás acabar conmigo tan fácilmente.

-Es por eso que no lo hago…

-¿??

-No he mandado a nadie a matarte. Sé que no funcionaría… Sería diferente, que como fue con el Buitre.

-Buitre. ¿Qué le hiciste?

-Yo nada. Míralo tú mismo

   Apareció un video del interior de un aeropuerto. Las personas pasaban concurridamente, pero algo que resaltaba, eran tres personas: Un matrimonio con un bebé. Mientras esperaban en unos asientos, dos personas se aproximaron a ellos, extendieron los brazos hacia ellos, como dándoles algo, y en distracción, uno de los atacantes les arrebataron al bebé. Cuando iba  a comenzar una persecución entre los padres y los sujetos, el hombre del matrimonio cayó al suelo, y acto seguido su mujer. No se vio a los atacantes mas allá de la cámara. Las personas alrededor se asustaron por la escena, pero entonces apareció un tercer hombre con un bolso, lo arrojó a los cuerpos en el suelo, y una explosión finalizó con la grabación.

   Era oficial, el Buitre, su esposa, y probablemente su hija, estaban muertos.

-Que les hiciste??? Y por qué???

-No fui yo… Si no tú, en cierto modo. Aunque, no fuiste quien les inyectó el cianuro. Pero tampoco tuve nada que ver. No actúo así.

-Quien eres???

-Volveremos a hablar.

-Espera, desgraciado…

   Ese fue el último mensaje. Por más que exigía que se conectara, ese sujeto no volvía. Se rindió cuando apareció el aviso de batería baja. Apagó su celular, y trató de dormir. Por una vez ese día, todo se cumplió acorde al plan. Pasaron la noche en las montañas, durmiendo en el auto…

   Lamentablemente los había perdido. Había llegado sin vehículo, y aunque lo consiguiera no los alcanzaría a tiempo. Tampoco podía predecir bien sus movimientos. La Cartera se digno a quedarse en pie frente a la entrada principal del motel, sin hacer nada en especial. Miró sobre su hombro, y al ver el camino de cuerpos que había dejado, supo que eso no podría quedarse así. Tenía que deshacerse de todo. Por ahora, los huéspedes no habían salido de sus habitaciones, pero había una cocina donde probablemente hubiese gente. Sacó un nuevo cargador de su cinturón y preparó su arma. Notó que el cuerpo del vigilante se vería desde lejos, lo que generaría sospechas, así que lo ocultó en un armario de limpieza. Ahora, lo que seguía.

   Cruzó por la parte derecha del vestíbulo hasta una puerta que llevaba a la sala de descanso de empleados: Efectivamente, habían 5 trabajadores confundidos por los gritos y asustados por los disparos. Sin darles tiempo de nada, la Cartera les disparó y asesinó sin mucho esfuerzo. Acabada esa parte, se percató que había una cocina con una bomba de propano cerca. Esa sería su solución. Pero algo se acercaba al vestíbulo principal, y se volvió a él.

   Fuera, llegaba una pareja algo ebria en una motocicleta. Sin mostrarles la cara, se colocó detrás del mostrador de recepción, de espaldas. La pareja entró riendo y jugando entre sí. Demasiados ebrios para notar la poca sangre en el suelo. El hombre habló:

-¡Buenas noches, señorita! Denos su mejor habitación ¿No es así como queremos, cariño? –preguntó a su pareja. Ésta se limitó a seguir riendo.

   Todavía sin mostrarle bien la cara, salió de atrás del mostrador y se dirigió hacia la pareja. Ahora, sí mostró su máscara.

-¡Wow! ¿Y esa mascara? No estamos en Noche de Brujas aún… -El hombre empezó a detallarla de pies a cabeza

 –Aunque, no me molestaría que nos acompañase una payasita como tú –

-¡Ni se te ocurra, Barry! –dijo la tipa ebria, golpeando el hombro del hombre.

-Relájate, es sólo si ella qu---

   La frase no se terminó, porque la Cartera, con un sable que llevaba escondido, cortó la garganta del sujeto, y éste cayó al suelo casi al instante. La acompañante gritó a toda voz, pero también se interrumpió, pues el sable atravesó toda su boca. La Cartera, rotó el sable hacia la derecha, y luego lo sacó del golpe de la boca de la mujer. Había mucho que limpiar. Sólo faltaba, algo que hiciera fuego, y un medio de transporte rápido. Miró en el estacionamiento la moto de la pareja: Ya tenía algo solucionado. Se agachó sobre el hombre y buscó en sus bolsillos, pero antes de continuar, se sorprendió por la repentina aparición de una figura alta y robusta.

-No creí que vendrías para acá –dijo ella al Mensajero, todavía herido por su pelea anterior. El monstruo no respondió. –Ellos no están aquí. Se fueron hace un rato, pero hay que limpiar –

   Todavía mirando el estacionamiento lleno de autos estacionados, creó una rápida idea.

-Ayúdame a mover uno de esos carros hasta acá. Y muévete, no hay mucho tiempo –dijo ella yendo hacia el estacionamiento.

   El gran hombre gruñó, y se dirigió a una camioneta Terios. Con su fuerza, la empujó con mucha potencia hacia el mostrador del vestíbulo.

-Rompe el tanque de gasolina. Luego, lárgate. Será un problema si te ven aquí –dijo. Mientras el gigante cumplía la orden, ella se dirigió hacia la sala de descanso, abrió completamente la válvula de la bomba de propano, y también giró las perillas de la cocina a gas por completo. Mientras se iba del cuarto, descargó unas balas más sobre uno de los cuerpos por diversión. Ya afuera, vio que el Mensajero no estaba, pero había cumplido su parte. Dejó entreabierta la puerta hacia el cuarto de descanso, tomó rápidamente las llaves del bolsillo del hombre, que antes no había encontrado, y se percató que unas cuantas personas bajaban por las escaleras hacia su posición. Antes de que pudieran entender lo que sucedía, les disparó a todos los que iban bajando. Entre gritos, una a una las personas caían muertas. Cuando los restantes retrocedieron escapando de ella, la Cartera, pisando sobre la gasolina de la camioneta que poco a poco fluía del tanque, fue hacia la moto, la encendió y la movió unos metros hacia la salida del estacionamiento, y ya cerca de allí, disparó lo que quedaba de su cargador hacia el tanque roto de la Terios. Cuando las llamas aparecieron, aceleró para huir de allí lo más rápido posible. Unos metros después, oyó la detonación del motel tras de sí.

   Conduciendo, le costó trabajo asumir que, por primera vez, no había podido cumplir con su trabajo, pero eso no era más que el principio. Se dirigía hacia sus presas. Mientras las luces de las patrullas y bomberos aparecían delante de ella y desaparecían camino hacia el motel, empezó a maquinar su próximo plan.

Perdón; una Venganza y Justicia ácida Editar

Al día siguiente.

   Estaba demasiado cansada para tratar de hacer algo, por lo que se bajó del auto, y se limitó a seguir a Jared hasta dentro, aunque no estuviera del todo sano. Dos costillas rotas y unas laceraciones no eran algo que dejar pasar fuera lo correcto, pero no había opción. No debían permanecer ni siquiera mucho tiempo en un hospital, aunque fuese por el bien de ambos.

   El lugar se veía abandonado desde hace poco, nada parecido a aquella fábrica vieja de un pequeño pueblo al que habían dejado atrás… Ahora en una ciudad; la gente le importaba poco los edificios abandonados en las ocupadas y concurridas ciudades. Y lo mejor era, que sería a las afueras de Nueva York.

-Aquí será. Será mi nuevo Set de Filmación… Está bien oculto, pero igual pondré algo de esfuerzo para ocultarlo del público –

   Simplemente no podía reaccionar a lo que dijo. Dejó caer las lágrimas que creyó estaban guardadas para recordar a su padre. Ni había tenido tiempo de pensar en él, luego del encuentro con la Cartera… Y él se acercó:

-Sasha… ¿Te sientes bien? -

   Ella asintió nerviosamente: -Me dijiste que no me ibas a hacer daño… Has mantenido tu promesa–

   Sus pensamientos se interrumpieron cuando Jared la abrazó amorosamente. Al oído le dijo:

-Cumplo lo que prometí. Realmente, siento por lo que estás pasando. Créeme que tampoco es por voluntad mía –dicho esto, le dio beso en su mejilla, de forma cariñosa. –Quédate a mi lado… Y mantendré mi promesa. Además, estás más segura conmigo–

Por dentro, Jared se formuló una pregunta que lo perseguiría durante el tiempo que estaría con Sasha: "¿Lo que me ha dicho, significará el perdón por todo lo que he hecho?"

-¿Es ella? –

-Sí –Respondió con tristeza.

-Pues es bastante bonita. Me gustará para el programa –

   Ambos, desde el Corolla de Jared, espiaban a Kaina mientras salía de comprar unas flores para el funeral de Lola y el de Sasha, aún así nunca hubieran encontrado los cuerpos. Se habían dignado a volver a ese pueblo a dos horas de la Gran Ciudad, por algunos asuntos pendientes. Jared la quería tener a ella, Kaina, en su programa, pero surgió una duda:

-¿Ella vio mi programa? ¿Ella accedió a la Deep Web? –

-No –

   Un rato de silencio, y Kaina se alejó por la concurrida calle.

-Si no tuvo nada que ver, no tiene caso. Igual, debo prepararme para algo importante esta tarde. –

-¿Qué es? –preguntó Sasha mientras evitaba demostrar alivio al saber que Jared no le haría daño a la chica.

-Una reunión con el alcalde. Ya te lo había dicho. Además, prometo que no le pasará nada a Kaina si haces lo que sea que te ordene. Ahora, haré que ese hijo de puta del alcalde pague por lo que me hizo–

   Le pareció igual de enfermizo el capítulo, pero era una pista más de lo que pudo haber obtenido en mucho tiempo. Tomó una captura de pantalla del video, de la fábrica en llamas y se preparó para sacar una instantánea. Cuando estuvo lista, la clavó en el tablero con todas las pistas que le había encontrado al rastro que dejaba Smile alrededor del país. Le pareció inteligente acelerar las cosas hackeando las imágenes de la computadora de esa chica, Rita que ahora debía de estar muerta.

   También, el ayudar a Jared crearía incertidumbre, pero no lo hizo por evitar mal hacia él. Le deseaba todo el sufrimiento del mundo, pero eso se lo propinaría él, luego de destruir su imagen. Aunque, fue un buen movimiento avisarles respecto a la Cartera. Ahora tenía más de un enemigo.

   Siendo un simple hacker, no podía hacer mil y un maravillas, pero le daba igual. Encontraría a Smile, y se encargaría de hacerlo sufrir… Se vengaría…

   Estaba llegando tarde a la reunión con el comité de integrantes de la gobernación del estado. Pero lo importante era su seguridad mental y cómo se vería ante esos chupasangres. Avanzó por el pasillo directo a la sala de conferencias. Cuando entró, empezó a hablar sin haber observado a nadie.

-Siento la demora, pero creo que ya podemos empezar –

Cuando levantó la cabeza, todos los miembros de la reunión estaban degollados. ‘’ ¿Pero qué es esto?’’ Entonces sintió un fuerte pinchazo en la nuca, y una hoja fría en sus rodillas y garganta. Las heridas hicieron que cayera al piso, y sobre él, se mostró Sr. Smile.

-¿Cómo está, señor alcalde? ¿Le gustó mi último programa? –

-Maldito infeliz –

-Sabe que luego de que usted le avisara a los superiores acerca de mis errores y mi posición, la pasé de verdad fatal. Así que quise pagarle con la misma moneda. Y ellos cometen también muchos errores. ¿Cómo lo sé? Estoy vivo. No pudieron conmigo… -

-Ah, estoy sangrando. Mis piernas. Ayúdame –

-Nop. Eso no pasará. Le he inyectado un fuerte ácido que comenzará por derretirle los ojos, después la nariz, la boca, y el resto del cuerpo, aunque no sé si en ese orden exacto, como sea, es una mejoría de mi ácido convencional anterior. Y como quiero que me deje en paz, lo dejaré en paz a usted también. Disfrute su reunión –

-Maldito, ¡Socorro! ¡¡Ayúdenme!! – decía el hombre sin articular bien sus palabras.

-Nadie te oirá desde sus propias reuniones. Sasha te manda saludos, y por cierto –dijo mientras se quitaba la máscara –Llámame Jared –Se largó.



   Y lo que dijo Jared se cumplió. Nadie escuchó las súplicas del señor alcalde, y tal y cual como dijo Jared, la muerte de uno de los políticos pederastas de la historia, terminó, en forma de justicia ácida y sangrienta.

Creado por Joshua888/Takanashi Kaito 20:11 2 abr 2017...

Primera Parte: Web Oscura

Tercera Parte: Web Oscura Parte 3: Venganza

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