Wiki Creepypasta
Advertisement

12/07/1986

Una noche en 1986, iba caminando por Hurlingham, por la calle Roca al 1100, cuando de repente siento una presencia, unos ojos mirándome por doquier, aunque fuera de cualquier ser de carne y hueso. Una mirada penetrante, fría y dura, imposible de evitar, quien sabe de donde proviniese...

Seguí mi camino, y, al voltearme, vi a mi amigo Sergio. Me sonrió y me dijo que a la vuelta estaba esperando Laurita, mi amada, y que no llegue tarde. Esa noche transmitían a Queen en tv, aquel día del mítico recital en Wembley.

-¡Hola, María!- Me dijo Laura al verme llegar. -¿Cómo te ha ido hoy en tu trabajo como profesora de astrofísica?

-Muy bien, Lau, mis alumnos incluso me prepararon un desayuno, y todos me trataron genial, como de costumbre. Como amo a esos chicos...

-Que bueno, Mari. ¿Vemos el recital?- Prendió el televisor, vimos el concierto y fuimos a dormir. -"Te amo"-, fueron sus últimas palabras.

13/07/1986[]

Al despertarme, mi vida seguía su rutina normal. Desperté una hora tarde, mi despertador no sonó. Pero lo extraño ocurrió cuando llegué a mi lugar de trabajo.

-Hola, señora Lena -Dije.

Sólo recibí una extraña mirada de su parte. Parecía distraída, así que no le di importancia. Intenté lo mismo con el portero, mi fiel amigo Ramón, y recibí otra cara de asombro. Estaba comenzando a preocuparme.

Aun así, el peor momento fue cuando quise entrar a mi aula para comenzar mi labor diario. Si bien había llegado una hora tarde, no me dejaban ingresar porqué ya había otra persona dando mis clases. Supuse que sería una suplente, aunque luego Ramón me echó del establecimiento alegando que no podían ingresar extraños. Al mirarme al espejo del baño de un parque cercano pude ver que estaba realmente pálida.

Salí a caminar para intentar distraerme, fui a comprar unos cigarrillos y una Coca-Cola. Saludé amablemente a la señora Mariana, pero ésta, en lugar de saludarme, llamó al perro de la casa de enfrente para acariciarlo mientras comía restos de carne putrefacta. No pude abrir la puerta del negocio por mi misma y sentía como que estaba desvaneciendo..

Salí corriendo desesperada, quise volver a mi casa, ya eran las 22 hs. De repente, un escalofrió y una incontenible sensación de llorar recorrió mi cuerpo. Laurita, mi amada, mi Laura, estaba besándose con otro ser, del que no pude ver su rostro. No pude contenerme más y rompí en llanto.

Quise entrar en mi hogar, porque Laura y aquel extraño ser ya habían ingresado, pero no podía ver mis manos. Solo veía sombras.

Corrí... No sé cuanto, no sé hacia donde... Pero corrí... En un momento, mis fuerzas me abandonaron al punto de no sentir mis piernas. Fue ahí cuando la vi y perdí la consciencia cayendo dormida al suelo.

Desperté, finalmente y miré mi reloj. La hora no había cambiado en lo absoluto. Distinguí el cartel "Roca 1100". Luego, pude ver su rostro y oír su voz, como detenidos en el tiempo... Una cara fina, con rasgos suaves, largo cabello castaño claro y ojos azules más profundos que el océano.

-¿Recuerdas aquella noche, María? ¿Me recuerdas mirándote entre las sombras?- Hizo una breve pausa.

-¿Me recuerdas en tu puesto de trabajo, esta mañana?, ¿me recuerdas besando a tu esposa en la puerta de tu casa? Hace mucho tiempo que te observo. Esto era, realmente, inevitable. Hoy, me perteneces por siempre... Disfruta tus últimos segundos. Quizás algún día tengas una nueva oportunidad.

Y justo en ese momento, lo comprendí... Había muerto aquella noche, y todo lo que viví, fue mi imaginación delirando durante sus últimos eternos instantes de vida, hasta que mis ojos finalmente se cerraron.

Advertisement